La Estación del Tren: el conflicto que amenaza con partir en 2 a San Miguel de Allende

REDACCIÓN | NEWS

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SAN MIGUEL DE ALLENDE, GTO.- Lo que está ocurriendo alrededor de la antigua Estación del Ferrocarril ya dejó de ser un problema exclusivo de unas cuantas familias que viven junto a las vías. El asunto podría convertirse en un conflicto mucho mayor, porque por esa zona se mueve todos los días gente de La Cieneguita, San Miguel Viejo, Los López, La Esperanza, Otomí, La Esmeralda, San Rafael, Banda, Ejido de Tirado y distintos fraccionamientos del poniente de San Miguel de Allende.

Para ellos, La Estación no es solamente un pedazo de tierra marcado en una escritura. Es camino, entrada, salida, conexión y, para algunas familias, ha sido su casa durante prácticamente toda una vida.

Y por eso la pregunta que empieza a crecer entre los vecinos es sencilla: ¿qué pasaría si un día ese paso aparece cercado?

🔴  Todo comenzó con la llegada de un hombre que dijo llamarse “Iñaki”

La preocupación explotó hace apenas unos días, cuando un hombre joven llegó a la zona y, según el relato de los habitantes, se presentó con el nombre de Iñaki.

Los vecinos aseguran que les dijo que comenzaría a medir y revisar la parte del terreno que presuntamente correspondía a nuevos propietarios.

Después comenzaron a aparecer otras personas. Unos midiendo, otros recorriendo y algunos más tomando fotografías.

Y ahí comenzaron las preguntas.

Porque, según los habitantes, nadie les había notificado oficialmente que algo estuviera por cambiar. Nadie les explicó qué terrenos estaban involucrados, hasta dónde llegaba el supuesto polígono, qué pasaría con sus viviendas ni qué ocurriría con los caminos y accesos utilizados diariamente por cientos de personas.

Fue entonces cuando las familias comenzaron a investigar y a tratar de dimensionar algo que, hasta ese momento, parecía simplemente un pleito por unos terrenos ferroviarios.

Hoy creen que el problema podría ser muchísimo más grande.

 

 

🔴 El origen está en la venta de los antiguos terrenos ferroviarios

El conflicto obliga a regresar varias décadas.

Tras la reestructuración, privatización y liquidación del sistema ferroviario mexicano iniciada durante el gobierno de Ernesto Zedillo y continuada durante la administración de Vicente Fox, distintos bienes que habían pertenecido a Ferrocarriles Nacionales de México terminaron vendidos a particulares.

Dentro de ese proceso quedaron terrenos relacionados con la Estación del Ferrocarril de San Miguel de Allende.

De acuerdo con documentación que ha comenzado a ser revisada por vecinos, particulares habrían adquirido propiedades que posteriormente llegaron a manos de Luis María Esteban Camacho, señalado como originario de Michoacán.

Sin embargo, una cosa es lo que pueda establecer una escritura sobre la propiedad de determinados predios y otra muy diferente son las consecuencias que tendría cerrar caminos, accesos o zonas utilizadas durante décadas por familias y comunidades completas.

Ahí está precisamente el corazón del problema.

 

🔴 Los vecinos hicieron sus propios mapas porque dicen que nadie les explicó nada

 

Ante la falta de información oficial, habitantes de la colonia Estación del Ferrocarril comenzaron a elaborar imágenes y mapas para intentar explicar hasta dónde podría llegar la afectación.

Lo hicieron, dicen, porque “la gente no dimensiona el problema”.

Su preocupación es que una eventual delimitación o cierre del denominado polígono ferroviario pueda modificar los accesos que actualmente comunican a diferentes colonias, comunidades y fraccionamientos.

Los propios habitantes mencionan a La Cieneguita, San Miguel Viejo, Los López, San Rafael, La Esperanza, Banda, Otomí y La Esmeralda, entre otras zonas.

Según su escenario de preocupación, si algunos de esos pasos fueran bloqueados, automovilistas y vecinos podrían verse obligados a buscar alternativas mucho más largas, incluso hacia las salidas a Celaya o Dolores Hidalgo.

Por ahora, sin embargo, esa afectación debe considerarse una preocupación de los habitantes y no un hecho consumado, pues las autoridades deberán aclarar jurídicamente qué caminos son públicos, cuáles pertenecen al polígono reclamado y qué derechos de paso existen.

 

Vicente Fox le puso precio a la Estación del Ferrocarril de San Miguel de Allende y desprotege a jubilados

 

🔴 Pero hay otra pregunta todavía más incómoda: ¿desde cuándo lo sabía Mauricio Trejo?

Y aquí aparece el capítulo político de esta historia.

Porque mientras los vecinos aseguran que apenas ahora están descubriendo la dimensión del problema, existen antecedentes de un conflicto jurídico que, de acuerdo con la información recabada alrededor del caso, se remontaría al menos a 2022.

Es decir, aproximadamente cuatro años.

Y durante esos cuatro años el gobierno municipal encabezado por Mauricio Trejo Pureco tuvo conocimiento de que existía una controversia relacionada con esos espacios.

Los habitantes cuestionan entonces por qué nunca fueron convocados para explicarles públicamente qué estaba ocurriendo.

¿Por qué nadie les informó de la existencia del juicio? ¿Por qué nadie explicó qué superficie estaba involucrada? ¿Por qué no se les dijo qué consecuencias podría tener? ¿Y por qué las familias tuvieron que enterarse cuando comenzaron a llegar personas a medir y fotografiar el lugar?

🔴  El CrossFit era otra señal de que algo estaba pasando

Hay además un antecedente que ahora adquiere otra dimensión.

Durante meses, el gobierno municipal utilizó uno de los inmuebles de la zona para actividades de CrossFit. Después, el espacio fue desalojado.

En aquel momento la salida pasó prácticamente desapercibida para buena parte de los ciudadanos.

Hoy los vecinos consideran que ese episodio merece una explicación completa: si el Municipio dejó el inmueble porque reconocía que existía un propietario particular o una controversia sobre su posesión, ¿desde cuándo lo sabía y por qué no informó a quienes viven alrededor?

Porque mientras el Ayuntamiento pudo sacar equipo y abandonar un edificio, las familias que llevan décadas viviendo ahí no pueden simplemente levantar su casa, guardarla en una camioneta y marcharse.

Ahí nacieron algunos. Ahí crecieron sus hijos. Ahí envejecieron extrabajadores ferroviarios.

Ahí permanecen familias de jubilados y pensionados que vieron pasar trenes durante décadas y que ahora ven llegar personas con cámaras, vehículos y equipos de medición sin que ninguna autoridad se siente formalmente frente a ellos para explicarles qué está sucediendo.

🔴 “No puedo afectar a ningún sanmiguelense”… pero ellos dicen sentirse abandonados

El asunto resulta todavía más delicado frente al discurso reciente del alcalde Mauricio Trejo, quien ha sostenido públicamente que no puede actuar para perjudicar a los sanmiguelenses.

Para las familias de La Estación, sin embargo, guardar silencio durante años sobre un problema que potencialmente podía alcanzarlas también tiene consecuencias.

Los vecinos sienten que mientras ellos seguían utilizando sus caminos, viviendo en sus casas y haciendo su vida normalmente, alguien más conocía que debajo de sus pies se estaba librando una batalla jurídica.

Por eso hoy el reclamo ya no solamente apunta hacia quienes aseguran tener derechos sobre los terrenos. También apunta al gobierno municipal.

Si Mauricio Trejo conocía desde 2022 la existencia del conflicto, ¿por qué no se lo dijo a los sanmiguelenses?

Esa es una respuesta que el alcalde todavía le debe a las familias. Esto ya no es solamente La Estación. El verdadero tamaño del problema podría estar precisamente fuera de las vías. Porque si los accesos incluidos dentro del polígono reclamado resultaran afectados, la discusión dejaría de ser únicamente sobre antiguos trabajadores del ferrocarril y podría alcanzar a habitantes que todos los días atraviesan esa zona.

Por eso los vecinos están pidiendo apoyo a otras comunidades. No están hablando únicamente de conservar casas.

Están hablando de movilidad, caminos, accesos y de una zona que durante generaciones ha funcionado como conexión natural de San Miguel de Allende.

Hoy todavía quedan demasiadas preguntas que necesitan documentos y respuestas oficiales: quién es jurídicamente propietario de cada superficie; cuál es exactamente el polígono vendido; cuáles vialidades son públicas; qué derechos de paso existen; qué resolvieron los tribunales; qué sabía el Ayuntamiento desde 2022; cuándo lo supo; y por qué nunca informó directamente a las familias potencialmente afectadas.

Porque quizá ahí está la parte más humana de toda esta historia.

Mientras escrituras, expedientes y propietarios hablan de metros cuadrados, quienes viven junto a La Estación hablan de otra medida completamente distinta:

  • Años viviendo ahí.
  • Años caminando esos pasos.
  • Años viendo crecer a sus hijos.
  • Años utilizando esos caminos para entrar y salir de San Miguel.

Y ahora, después de décadas, algunos sienten que alguien llegó con una cinta para medir terrenos que para ellos jamás fueron solamente terrenos. Fueron, y siguen siendo, su casa. 

 

 

 

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