Como Defensor de la Audiencia de News San Miguel, me tocó revisar y resolver la solicitud de derecho de réplica presentada por Carlos Ricardo Olvera Ávila respecto de una columna publicada en este medio.
La resolución formal está disponible para quien quiera leerla (el link viene al final). Ahí se explica por qué, jurídicamente, la solicitud no podía concederse en los términos planteados, principalmente porque no se acompañó la identificación oficial que exige la propia Ley de Derecho de Réplica.
Pero una cosa es lo que marca el procedimiento legal y otra muy distinta es cerrar la puerta a escuchar a alguien que considera que una publicación le afecta o que tiene otra versión de los hechos.
Por eso hablé personalmente con Carlos.
La conversación fue amigable, porque la libertad de prensa y el ejercicio público jamás deben de ser motivo de pleitos. Así llegamos a algo que me parece mucho más útil que quedarnos únicamente en una discusión de artículos, requisitos y formalidades: News San Miguel le abrirá un espacio en el programa Contraesquina para que pueda expresar su postura, explicar lo que considere necesario y responder a los señalamientos que estime pertinentes.
No será una “réplica” en sentido jurídico, porque formalmente la solicitud fue resuelta en otro sentido. Será algo más sencillo: un espacio para hablar.
Y creo que esa también debe ser parte de la función de un Defensor de la Audiencia.
No estoy aquí solamente para recibir escritos, contar plazos o decir si una solicitud cumple o no cumple con determinado requisito. También estoy para intentar que exista comunicación entre el medio y las personas sobre las que informa, para escuchar inconformidades y, cuando sea posible, encontrar formas razonables de que distintas versiones puedan conocerse. Además, entre más información tenga la audiencia, mejor están protegidos sus derechos.
Eso tampoco significa que News San Miguel renuncie a su libertad editorial, a la crítica o al periodismo de denuncia. Mucho menos que una inconformidad obligue al medio a borrar, modificar o retractarse de una publicación.
Significa simplemente que creemos que la libertad de prensa también se fortalece cuando existe apertura para escuchar a quien piensa que una historia está incompleta, equivocada o merece otra explicación.
Carlos tendrá su espacio y podrá decir lo que quiera decir.
Los lectores, como siempre, podrán escuchar ambas partes y formar su propia opinión.
La resolución formal, en versión pública y con los datos personales protegidos, puede consultarse a continuación.