El Gobierno de Trejo descubre nueva ‘técnica’ de arquitectura: demoler y romper para imaginar cómo se ve

REDACCIÓN | NEWS

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SAN MIGUEL DE ALLENDE.- Cuando los vecinos de la Salida a Celaya despertaron y vieron trabajadores levantando concreto, retirando adoquines y desapareciendo cajones de estacionamiento, seguramente no entendieron que aquello no era una obra… sino una “visualización”.

Al menos eso dijo el boletín que el Gobierno Municipal de San Miguel de Allende, encabezado por Mauricio Trejo Pureco, que difundió este martes, luego del conflicto que estalló con vecinos de la esquina de 5 de Mayo y Salida a Celaya, quienes reclamaron que nadie les avisó absolutamente nada sobre los trabajos iniciados por la Dirección de Obras Públicas, una dirección encabezada por María Elena Vázquez.

Como ya es costumbre, el comunicado arranca buscando culpables. Según el gobierno, el problema no fue haber comenzado trabajos sin socializar el proyecto, sino los “intereses políticos” que, afirman, buscan desinformar.

Solo que hay un pequeño detalle:

  • Los intereses políticos no rompieron el concreto.
  • Los “intereses políticos” no levantaron adoquines.
  • Los “intereses políticos” no intentaron eliminar espacios de estacionamiento.
  • Los “intereses políticos” no llegaron a trabajar en el lugar sin avisarle a los vecinos.
  • Los “intereses políticos” tampoco enviaron personal que, según denunciaron los propios vecinos, respondió con prepotencia, con altanería, mala educación y hasta se negó a decir quién era o qué hacía ahí.

¡Eso sí lo hizo el propio gobierno!!.

Y ahora resulta que todo era únicamente una “visualización del espacio para presentar el alcance de la propuesta” y una visualización bastante peculiar.

Porque arquitectos, urbanistas e ingenieros suelen hacer visualizaciones mediante renders digitales, fotomontajes, modelos en 3D, simulaciones virtuales, planos conceptuales, maquetas o recorridos interactivos. No con retroexcavadoras, martillos hidráulicos y concreto roto.

Si únicamente querían mostrar cómo quedaría la avenida, ¿qué les impedía presentar el proyecto a los vecinos? ¿Por qué no convocar primero a una reunión pública? ¿Por qué no mostrar planos antes de intervenir físicamente la calle?

Porque una cosa es visualizar, u otra muy distinta es demoler.

‘La directora es muy atrabancada’

Durante la reunión con vecinos, el propio director jurídico del municipio, Rolando Gutiérrez Tinoco, reconoció algo que terminó diciendo más de lo que probablemente pretendía.

Frente a los inconformes aceptó que “la directora de Obras es muy atrabancada” y “atrabancado” es quien actúa impulsivamente, hace las cosas sin medir consecuencias, sin detenerse a planear o escuchar a los demás; alguien que primero ejecuta y después pregunta.

Una definición que, para muchos de los vecinos, terminó describiendo exactamente lo ocurrido.

Porque mientras el boletín asegura que el gobierno mantiene abiertos sus “canales de comunicación para atender las dudas”, quienes viven y trabajan en la zona sostienen otra versión: nadie les informó, nadie socializó el proyecto y nadie explicó qué estaba pasando hasta que el conflicto ya había explotado.

Es decir, los canales aparecieron… después del escándalo.

Cuando los vecinos frenaron la obra

La presión vecinal surtió efecto y desde martes 28 de julio, los trabajos quedaron detenidos. Los habitantes de la zona incluso advirtieron que, si el gobierno regresaba sin presentar formalmente el proyecto, estaban dispuestos a recurrir a un amparo para impedir que continuaran las intervenciones.

Y no, no es porque estén en contra de mejorar la ciudad. Sino porque consideran que el espacio público también se consulta y se explica antes de modificarse.

El “embellecimiento” que tiene una esquina muy específica

Hay otro detalle que tampoco pasó desapercibido entre quienes viven en la zona.

Muchos se preguntan por qué el supuesto proyecto de embellecimiento comenzaba precisamente en la esquina de 5 de Mayo con Salida a Celaya, donde se encuentra un establecimiento que, según señalan vecinos, estaría relacionado con la familia del alcalde de San Miguel de Allende, el michoacano Mauricio Trejo.

El inmueble ha cambiado varias veces de giro comercial: fue restaurante de mariscos, después hamburguesería y actualmente opera como restaurante de desayunos y que cambia tanto, por su baja clientela.

Casualmente, esa era la primera esquina donde querían transformar banquetas, jardineras y espacios públicos y “visualizar” cómo quedarían las jardineras.

¿Casualidad o CAUSAlidad?

La pregunta no la hizo ningún partido político. La hicieron los propios vecinos, pues supieron a través de los mismos empleados del municipio que platicaron fuera de cámara con ellos, que el michoacano Trejo pretendía convertir en estacionamiento ese lugar para, luego de quitar los cajones de aparcamiento, entonces obligar a la gente a pagarle por estacionar su auto….

Todo hasta ahora es un rumor pero que huele a verdad absoluta.

Mientras tanto, el gobierno municipal insiste en que todo obedece a una campaña de desinformación. Pero los reclamos no nacieron de un boletín opositor, nacieron cuando la gente vio concreto roto frente a sus negocios y descubrió que el proyecto del que nadie les había hablado ya había comenzado.

Porque al final, el problema nunca fue político, fue de planeación, fue de comunicación, fue de organización y de contar con directores que durante los últimos dos trienios, han trabajado por cumplir caprichos de un michoacano que ha hecho tanto daño a San Miguel de Allende…. y lo peor, siempre terminan haciéndolo mal.

Y, según los propios habitantes de la zona, también el problema surgió de un abuso de autoridad que intentó modificar un espacio público sin informar previamente a quienes todos los días viven, trabajan y sostienen esa avenida.

La “visualización” terminó siendo muy clara, los vecinos no descubrieron un render, descubrieron una obra empezada sin ellos, con un montón de empleados municipales y una directora “muy atrabancada”.

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