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SAN MIGUEL DE ALLENDE. En el PAN de San Miguel de Allende parece que finalmente alguien decidió sacar la escoba y comenzar a barrer hacia adentro. Y uno de los primeros nombres que apareció en la lista fue el de Luis Francisco López Chávez, a quien dentro de las filas azules algunos ya califican, sin demasiado cariño, como “el panista más priista” de San Miguel de Allende.
El pasado 24 de julio, los integrantes del Comité Directivo Municipal del PAN fueron convocados a una sesión extraordinaria con un asunto que difícilmente podía pasar desapercibido: someter a consideración el inicio del procedimiento para solicitar la expulsión de López Chávez de Acción Nacional.
De los 13 integrantes del comité municipal, acudieron 11, y los 11 presentes votaron a favor de continuar con el procedimiento. Es decir, entre quienes asistieron no hubo uno solo que levantara la mano para decir: “aguanten, todavía nos sirve”.
Con la votación realizada, la documentación fue turnada al Comité Directivo Estatal del PAN en Guanajuato, para continuar el cauce interno y llevar la solicitud ante la instancia auxiliar correspondiente de la Comisión de Orden y Disciplina Intrapartidista, que será la encargada de analizar el expediente y determinar lo conducente.
Porque ojo: la expulsión todavía no está consumada. Lo que hizo el comité municipal fue votar y enviar la solicitud para que avance el procedimiento interno. Será la instancia partidista competente la que determine si López Chávez finalmente deja de pertenecer a Acción Nacional.
Pero políticamente el mensaje ya fue enviado, y con bastante claridad: 11 de 11 presentes votaron para que el proceso siguiera adelante.
Y es que Luis Francisco López Chávez carga desde hace tiempo con críticas y señalamientos internos por su cercanía política con personajes y decisiones identificadas con el PRI, algo que terminó por ganarle entre sus detractores ese peculiar título de “panista más priista”.
Ahora falta saber qué argumentos contiene el expediente, cuáles son las conductas específicas que el PAN municipal considera suficientes para pedir su expulsión y, sobre todo, qué resolverá la Comisión de Orden y Disciplina.
Mientras tanto, López Chávez podría estar estrenando una nueva identidad política. Ya no solamente sería Luis López.
Podría convertirse en Luis, el de la “L” de López; la “L” de Lalo… o, como seguramente lo bautizarán sus adversarios internos, “Lalo, el que traicionó al PAN”.
Porque en política las letras cambian rápido de significado. Y en San Miguel de Allende, al parecer, el de la “L” ya está buscando partido.