REDACCIÓN | NEWS
newssanmiguel@gmail.com
GUANAJUATO/ QUERÉTARO.- Entre fuga, búsqueda y final sin tragedia, la historia cerró con final menos oscuro de lo esperado.
Esa historia que arrancó como escape de orfanato, siguió como desaparición que prendió alertas y amenazaba con terminar mal, cerró sin nota roja. Las tres adolescentes reportadas como desaparecidas en Querétaro –Citlali Pérez Oria, Carmen Esmeralda Mendieta Oviedo y Marjorie Tamayo Ayquipa- fueron localizadas sanas y salvas, confirmaron autoridades.
Las jóvenes habían sido vistas por última vez el 17 de enero, luego de salir del orfanato donde se encontraban. Sí, se fueron. No fue levantón, no fue secuestro confirmado de entrada, fue una huida adolescente que, como muchas, empezó con ganas de libertad… y terminó con medio Bajío buscándolas.
De la escapada al operativo
Tras semanas de incertidumbre, el 20 de enero una de ellas fue localizada en el municipio de San José de Iturbide, Guanajuato. Ese primer hallazgo fue la pieza que faltaba en el rompecabezas: permitió reforzar las líneas de investigación y armar un operativo más fino.
Ya con el rastro claro, la noche del 24 de enero, agentes de Investigación Criminal y Células Municipales de Búsqueda de San José Iturbide y Santa Catarina lograron localizar y resguardar a las otras adolescentes en el municipio de Santa Catarina.
Esta vez no hubo persecuciones de película ni finales trágicos. Hubo coordinación, algo que no siempre se ve.
Cuando sí trabajan juntos
La Fiscalía de Querétaro reconoció públicamente el apoyo de la Secretaría de Seguridad Pública de San José de Iturbide, cuya participación fue clave para dar con las jóvenes. También hubo trabajo conjunto con la Fiscalía de Guanajuato, demostrando que cuando las corporaciones se hablan —y no se avientan la bolita—, los resultados llegan.
Y sí, hay que decirlo: esta vez funcionó el trabajo interinstitucional.
Final sin sirenas (por ahora)
Las adolescentes fueron localizadas en buen estado de salud y serán trasladadas a Querétaro para recibir valoraciones médicas y psicológicas, como marca el protocolo para niñas y adolescentes. Porque una fuga no es un delito, pero sí una señal de alerta.
Entre el drama, la búsqueda y el ruido en redes, la historia cerró con lo importante:
👉 están vivas
👉 están a salvo
👉 y no terminó en tragedia
A veces la realidad se pone oscura. Esta vez, al menos, apagaron la luz roja a tiempo.