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SAN MIGUEL DE ALLENDE.- Lo que por décadas fue espera, desgaste y silencio, este domingo 18 de enero se convirtió en papel, firma y justicia.
En Cruz del Palmar, la Presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, encabezó la entrega de la documentación agraria que reconoce oficialmente la creación del Ejido Nuevo Cruz del Palmar, una salida pacífica a un conflicto de más de 80 años.
El acto forma parte del Plan de Justicia de los Pueblos Chichimeca y Otomí del Noreste de Guanajuato y el Semidesierto de Querétaro, y marca un antes y un después para comunidades que durante generaciones vivieron sin certeza sobre su propia tierra.
“No basta con que los derechos estén escritos en la Constitución. El gobierno tiene la obligación de hacerlos realidad”, afirmó la Presidenta. Y fue directa: la justicia se construye trabajando con los pueblos, reconociéndolos y decidiendo junto a ellos qué necesitan. “Lo primero es el reconocimiento de su tierra, de su tierra originaria”, subrayó.
Tierra, pero también dignidad
Sheinbaum explicó que el Plan de Justicia no se queda solo en papeles. Incluye acciones como la recuperación de la Capilla del Puerto de Calderón, la construcción de cinco comedores escolares, el Centro de Excelencia de Partería y Bienestar, 712 jóvenes incorporados a Jóvenes Construyendo el Futuro, mil 123 apoyos de vivienda, además de agua potable, continuidad de Sembrando Vida, Gasolineras del Bienestar y nuevos caminos artesanales, cuyo presupuesto se duplicará este año.
Recordó que fue hasta la llegada de la Cuarta Transformación cuando los derechos de los pueblos indígenas y afrodescendientes quedaron reconocidos en la Constitución, con la reforma de 2024, y anunció que el presupuesto directo a comunidades se fortalecerá vía el Fondo para el Bienestar de los Pueblos Indígenas y Afrodescendientes (FAISPIAM), que en esta región ya ha destinado 92.4 millones de pesos.
También reconoció el arranque de los Planes de Justicia durante el gobierno del expresidente Andrés Manuel López Obrador, y retomó su legado leyendo un fragmento de su libro Grandeza, donde se coloca a los pueblos originarios como el corazón del México profundo.
Inversión histórica en la región
El titular del Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas, Adelfo Regino Montes, detalló que el Plan de Justicia ha significado una inversión de 793.8 millones de pesos, beneficiando a 119 mil habitantes de 111 comunidades indígenas.
Entre las acciones destacó la expropiación de 701 hectáreas para proteger la zona arqueológica Cañada de la Virgen, obras de agua, electrificación, 39 Casas de la Lengua, apoyos productivos, vivienda, caminos artesanales y el Centro de Partería del IMSS Bienestar.
La actriz y dramaturga Jesusa Rodríguez subrayó que este gobierno no va a descansar hasta hacer justicia a los pueblos originarios, mientras que Nadia Rodríguez Ramírez, delegada indígena de Cieneguilla, advirtió que el desarrollo no puede significar destruir cerros ni tierras comunitarias.

“Se salda una deuda”
A nombre del nuevo ejido, Israel Ramírez González, presidente del Comisariado del Ejido Nuevo Cruz del Palmar, agradeció el reconocimiento federal y lo dijo claro: “se está saldando una deuda histórica” con las comunidades indígenas de la región.
Después de 80 años, la tierra volvió a tener nombre, papeles y futuro. En Cruz del Palmar, la justicia dejó de ser promesa y empezó a pisarse con los pies en la tierra.



