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Tras una encuesta “patito”, finanzas rotas y cero espíritu navideño en Trejolandia.La posada Godín 2025 queda oficialmente cancelada tras una “consulta interna” dirigida por el alcalde Mauricio Trejo y su comadre, la oficial mayor Claudia Barragán, que mágicamente resultó en que LA MAYORÍA NO QUERIA POSADA.
SAN MIGUEL DE ALLENDE.- En San Miguel de Allende este año no habrá posada para los empleados municipales y sus familias. Ni ponche, ni piñata, ni el clásico “ya sáquenme de Recursos Humanos”. Nada.
El Gobierno municipal, a cargo de Mauricio Trejo Pureco, decidió que el espíritu navideño estorba cuando las finanzas ya huelen a puro hollejo quemado.
La tradicional posada de empleados y proveedores -esa donde cada año se rifaban desde pantallas hasta licuadoras que a veces no servían- quedó oficialmente cancelada después de que el alcalde, el michoacano Mauricio Trejo, y su comadre y también michoacana, la oficial mayor Claudia Barragán Méndez, decidieron hacer la encuesta “más patito” del Bajío.
Sí, así como lo lees: Le preguntaron a los trabajadores si preferían festejo o donar el dinero para que el municipio no se quedara en bancarrota.
Pregunta nivel: “¿Quieres tu posada o prefieres apoyar a nuestro Alcalde a que no cierre el año sin un peso?”
Obviamente, los únicos que vieron las respuestas fueron Claudia Barragán y su team, quienes (¡qué coincidencia!) concluyeron que la mayoría de empleados “prefirió sacrificarse por el pueblo”.
Así, sin una lágrima, sin una rosca, sin una tanda de regalos chafas: todos felices de no tener posada (¡Ay,Ajá!).
Sin embargo la verdadera historia está en los números que sí duelen:
Los $1,700 millones de pesos que había para obras que no existen y solo hay puentes fantasma, cuatro carriles del libramiento que nomás viven en novelas de ciencia ficción, servicios que jamás llegaron, desaparecieron tan fuerte que el gobierno pidió $40 millones de adelanto de participaciones solo para llegar a fin de año con aguinaldos, sueldos y un espíritu navideño que ya no alcanza ni para un vaso de ponche.
En resumen, queridos Godínez municipales: Otra vez no hay posada. No hay festejo. No hay nada.
Porque según la encuesta mágica de Trejolandia, ustedes mismos dijeron que no la querían.
Eso sí: Ojalá los regalitos que mandan los proveedores -los que siempre llegan “de agradecimiento”- mínimo se los repartan… aunque existe el riesgo de que también los “donen” para venderlos y así alimentar la caja chica que ya parece alcancía rota de kínder.
Y si les va como a los niños del encendido del árbol -donde el arbolito ganador lo prendió el hijo de una Godín, porque el concurso resultó fake y las medicinas sin medicina que les dan-, pues prepárense: a lo mejor este año el aguinaldo también lo prende un familiar del staff… y el premio se lo gana otro fake.
Feliz Navidad desde Trejolandia, donde ni la piñata aguanta el golpazo de la realidad. 🎄

