Redacción
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SAN MIGUEL DE ALLENDE.- Hace más de 12 años, la tranquilidad de la comunidad de Banda se rompió con un grito. Vecinos recordaron entonces haber visto a Mario discutiendo con su hermano. No era la primera vez que se les escuchaba pelear, pero aquella tarde del 2 de diciembre de 2013 algo fue distinto.
Ese día fue la última vez que se les vio juntos… y solo uno de ellos quedó con vida.
Poco después del mediodía, una llamada al 911 alertó sobre una persona sin signos vitales dentro de un domicilio de la comunidad. Peritos y agentes ministeriales acudieron al sitio y confirmaron lo que parecía una escena de crimen: un hombre sin vida, asesinado de forma violenta. El principal sospechoso: su propio hermano, Mario “N”.
Desde aquel momento, Mario desapareció. Lo buscaron por todo San Miguel y más allá, pero ni rastro. Fue declarado prófugo de la justicia, señalado como presunto responsable de homicidio en razón de parentesco. Su nombre fue archivado, pero no olvidado. La Fiscalía del Estado mantuvo su expediente activo durante más de una década.
Y fue recientemente, tras un largo trabajo de inteligencia, que los agentes de la Agencia de Investigación Criminallograron ubicarlo. El operativo fue encubierto; siguieron sus pasos, confirmaron su identidad y finalmente lo capturaron, aunque no se revelaron detalles sobre el lugar exacto de su localización.
Tras su aprehensión, Mario “N” fue presentado ante un juez. En audiencia inicial, el Ministerio Público presentó pruebas y testimonios que reforzaban la acusación. El juez determinó que existen elementos suficientes para vincularlo a proceso penal por homicidio en razón de parentesco, y ordenó prisión preventiva durante todo el tiempo que dure el juicio. La investigación complementaria seguirá abierta durante un mes más.
Así, después de 12 años de silencio, la justicia finalmente tocó la puerta de Mario. Lo que comenzó como una pelea entre hermanos terminó en tragedia… y hoy, la historia da un giro con su captura. En Banda, aún recuerdan aquel día. Y aunque el dolor permanece, la captura de Mario puede representar un paso hacia el cierre de una herida abierta.