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- Lo detuvieron por “revisión de rutina”… y terminó golpeado, despojado de dinero y encerrado por horas
SAN MIGUEL DE ALLENDE.- Un joven trabajador denuncia haber sido víctima de abuso de autoridad por parte de elementos de Seguridad Pública Municipal de San Miguel de Allende.
Señala agresiones físicas, robo de dinero y violación a sus derechos, tras negarse a desbloquear su celular sin orden judicial.
La noche del pasado jueves, un joven a quien identificaremos como “Juan” vivió lo que describe como una pesadilla a manos de elementos de la Policía Municipal de San Miguel de Allende.
De acuerdo con su testimonio, al salir de trabajar de un negocio en la zona centro y ya entrada la noche, se dirigía a su domicilio cuando fue interceptado por la patrulla número 220 en una de las avenidas de la ciudad. En la unidad viajaban tres elementos, quienes le indicaron que realizarían una revisión de rutina.
Juan accedió sin oponerse.
Sin embargo, minutos después, los policías le solicitaron su teléfono celular y le exigieron que lo desbloqueara. El joven se negó, argumentando que se trataba de información privada y que solo podría hacerlo mediante una orden judicial.
La respuesta de los elementos de Policía al derecho de solicitar una orden judicial para acceder a una propiedad privada, fue el detonante para desatar la furia de los policías contra el ciudadano.
Según su denuncia, QUE YA FUE PRESENTADA ANTE LA FISCALÍA DEL ESTADO, los elementos comenzaron a golpearlo en el lugar, posteriormente lo bajaron de su vehículo y lo trasladaron a los separos preventivos bajo el argumento de haberse comportado de manera “renunte” para una revisión de “rutina” que en realidad .
El joven afirma que durante el trayecto, ya esposado dentro de la patrulla, continuaron las agresiones físicas, incluyendo patadas y golpes, además de insultos. También denuncia que durante este proceso, los policías le sustrajeron dinero en efectivo de su cartera.
Juan señala que le fueron retirados aproximadamente $2 mil 800 pesos, además de los $800 pesos que posteriormente tuvo que pagar como multa para recuperar su libertad.
El joven permaneció detenido alrededor de 8 horas y fue liberado hasta que su estado de salud comenzó a deteriorarse, debido a la falta de un medicamento que requiere. Tras su salida, fue valorado por un médico, quien diagnosticó lesiones de consideración, incluyendo golpes en las costillas y afectaciones pulmonares, lo que podría escalar legalmente el caso.
De acuerdo con su relato, los elementos nunca se identificaron, portaban el rostro cubierto y en ningún momento justificaron legalmente la revisión del dispositivo móvil.
Juan ya presentó una denuncia formal ante la Fiscalía por abuso de autoridad, lesiones y robo, señalando directamente a los elementos que operaban la unidad 220.
Este caso vuelve a poner sobre la mesa el actuar de algunos elementos de seguridad y el uso excesivo de la fuerza. La ciudadanía exige que se investigue a fondo, se sancione a los responsables y se garantice que hechos como este no se repitan.
Porque cuando quienes deben cuidar terminan violentando, la confianza se rompe… y el miedo se queda en la calle.

