REDACCIÓN | NEWS
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SAN MIGUEL DE ALLENDE.- Era una niña. Una bebecita que, según las investigaciones, apenas habría respirado unas horas o, como máximo, un par de días el aire de este mundo.
Semanas después de aquel doloroso hallazgo ocurrido el pasado 18 de junio, hoy se conoce que el pequeño cuerpo localizado entre la maleza correspondía a una recién nacida.
Aquella mañana, un reporte ciudadano alertó a los servicios de emergencia sobre la presencia del cuerpo de un bebé entre los matorrales de un camino vecinal que conduce a la comunidad de Cañajo, en San Miguel de Allende. Al sitio acudieron elementos de la Policía Municipal y personal de la Fiscalía General del Estado, quienes acordonaron la zona e iniciaron las investigaciones.
En ese momento, las autoridades no revelaron mayores detalles sobre la identidad o el sexo del bebé. Sin embargo, de acuerdo con información oficial de la Fiscalía General del Estado, hoy se sabe que se trataba de una niña que habría vivido apenas unas horas o, a lo mucho, dos días.
La carpeta de investigación continúa abierta. Las autoridades buscan esclarecer cómo murió la menor, quién la abandonó en ese lugar, quiénes son sus padres y qué circunstancias llevaron a que su pequeño cuerpo terminara solo, entre la maleza de un camino vecinal.
Detrás de la carpeta de investigación hay una vida que apenas comenzaba. Una pequeña que no alcanzó a conocer el mundo, pero cuya historia hoy exige respuestas, justicia y verdad.
Mientras las investigaciones avanzan, la esperanza es que este caso no quede en el olvido y que la pequeña pueda tener, al menos, la justicia que no alcanzó a conocer en vida.
