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SAN MIGUEL DE ALLENDE.- El ya famoso puente de Palmita de Landeta, una obra que fue incluido, aprobado, firmado y presupuestado en el programa de obras del 2025, con una cantidad superior a los $10 millones de pesos, terminó abriendo una caja que ahora puede resultar bastante incómoda para el Gobierno Municipal de San Miguel de Allende, encabezada por el michoacano Mauricio Trejo Pureco: obras que el dinero si salió, pero nunca hicieron las obras.
Fue al compartir la lista y cuando los ciudadano revisaron una por una de las obras incluidas en el programa de inversión de 2025, que se dieron cuenta que aquello que aparece en el papel no existe en la vida real, solo el puente que lleva al viñedo rancho de Las Tres Niñas, propiedad del alcalde de San Miguel de Allende y que recientemente puso a nombre de su hija la casadera: Valentina Trejo Ramírez.

Y es que resulta que el puente no fue lo único que ya se habían clavado, no, revisando la lista apareció otra obra que, al parecer, necesitaba un pequeño empujoncito para despertar: la barda perimetral del Jardín de Niños Carmen Ramos del Río, en Los Galvanes.
Y aquí comienza la magia presupuestal.
De acuerdo con el documento “Programa de Inversión Recursos Fiscales 2025”, oficio DIOP-483/03/2025, la construcción de esa barda aparece con el folio 3.4 y un presupuesto exacto de: $1 millón 497 mil 456 pesos con 79 centavos. Sí: casi millón y medio de pesos.
El problema es que pasó 2025, llegó el siguiente año y, ya casi se acaba el 2026 y la obra del kínder nomás no aparecía, al igual que el puente de Palmita de Landeta, pero eso si, al parecer el dinero sí salió y hay quienes dicen que “capaz que se lo clavaron”, pero eso queda en duda porque ellos tampoco han aclarado nada.
Y es que después que comenzaron a hacerse públicas las preguntas sobre las obras presupuestadas, pagadas, firmadas por:
- El tesorero Raúl Vallejo Solís, el ya muy señalado por presuntos actos corruptos
- Por María Elena Vázquez, la directora de obras acusada de hacer obras malhechas… o NUNCA HECHAS.
- Carlos “El Cholo” Calderón, un fuereño del Estado de México, que el michoacano Trejo puso de Director de Desarrollo Urbano, que llegó a San Miguel de Allende sin nada y hoy trae hasta autos de alta gama.


El delegado de la comunidad de Galvanes, José Cresencio Tapia Galvan, fue el encargado de dar la “buena nueva” a la comunidad través de las redes ágicamente apareció con la buena nueva en la página de la comunidiciendo
El delegado de Los Galvanes publicó con entusiasmo que era de su agrado informar una “buena noticia para la comunidad”: que se realizará la construcción de la barda perimetral del Jardín de Niños Carmen Ramos del Río.
Y así luce el post que don Crescencio subió el lunes 21 de septiembre a las 9:07 de la noche:

Así pues, Don Cresenciano, entusiasmado y con la “buena nueva” reconoce en su mensaje que se trata de “una obra que desde hace tiempo estaba sin resolverse” y que finalmente dará inicio. Nada más queda un pequeño detallito, de esos insignificantes que solamente involucran casi un millón y medio de pesos públicos:
¿Qué pasó con el recurso que aparece presupuestado desde 2025?
Porque si la barda apenas va a comenzar, hay varias posibilidades que el Ayuntamiento tendría que aclarar documentalmente: si el dinero quedó comprometido, si fue refrendado, si se reasignó, si hubo contrato desde entonces, si se entregó algún anticipo o si la obra que ahora anuncian corresponde exactamente a aquella partida.
No se puede afirmar, solamente con este documento, que alguien se haya embolsado ese dinero. Pero sí existe una pregunta completamente válida: ¿Dónde quedó el millón 497 mil 456 pesos con 79 centavos presupuestado para esa obra y cuál es actualmente su estatus?
Porque las bardas podrán tardar en levantarse, pero los números del presupuesto sí quedaron escritos.
Todo comenzó con el puente de los $10 millones
La hebra comenzó a jalarse con el polémico proyecto de Palmita de Landeta, donde se presupuestaron alrededor de 10 millones de pesos para un puente vehicular.
Tomando como referencia una estructura aproximada de entre 50 y 60 metros de largo por unos 10 metros de ancho, estamos hablando de aproximadamente 500 a 600 metros cuadrados.
La división simple arroja una cifra de entre $17 mil y $20 mil pesos presupuestados por metro cuadrado, dependiendo de las dimensiones finales del proyecto.
Un puente que, con ese precio, uno esperaría que además de cruzar el agua sirviera café, tuviera WiFi y saludara de buenos días.
Pero bromas aparte, el asunto es serio: lo importante no es solamente cuánto se presupuestó, sino qué se contrató, cuánto se pagó, qué avance físico existe y dónde está la obra correspondiente al recurso público y al revisar aquel programa de inversión apareció Los Galvanes, entonces la pregunta cambió. Ya no es: ¿Dónde está el puente? ahora es ¿Dónde están las demás obras?
Una lista que las comunidades deberían revisar
El documento presentado muestra un paquete de Infraestructura Básica Educativa por $9 millones 98 mil 403.44.
Entre los proyectos visibles aparecen un techado en la primaria Francisco I. Madero dePalo Colorado, presupuestado en $611 mil 050.23; otro techado para la Telesecundaria No. 455 deDoña Juana, por $374 mil 112.51; y uno más para el preescolar Benito Juárez, en Capadero, por $297 mil 770.79.
Y finalmente aparece nuestra ahora famosa barda de Los Galvanes: $1,497,456.79. Porque resulta mucho más barato verificar una obra pública cuando los vecinos simplemente salen de su casa y dicen: “pues aquí no está”.
Y también aparecen pavimentos y vados millonarios
En el apartado de Urbanización y Pavimentaciones el documento registra una bolsa de $27 millones 10 mil 816.25.
Ahí aparecen, entre otras, obras para:
- La Campana, por $1 millón 741 mil 49.28
- Pavimentación en la colonia Arcos por $10 millones 781 mil 280.28
- Una obra en Biznaga de Jaral, por $1 millón 732 mil 776.28
- Un vado sobre el río La Laja, en San Miguelito Dos, por $5 millones 140 mil 723.90
- Otro vado en Biznaga de Jaral, por $5 millones 046 mil 845.08
- Una pavimentación en Tierra Blanca de Arriba por $591 mil 965.25.
Si usted vive en alguna de esas comunidades, revise. No necesita casco de auditor, calculadora científica ni licenciatura en Contabilidad. Solamente salga y vea si la obra que aparece en el documento existe y corresponde a lo anunciado.
Y a la Parroquia le tocó tijeretazo
Pero la lista tiene otra historia. Dentro del apartado de Edificios Públicos aparece la restauración de la Parroquia de San Miguel Arcángel, originalmente registrada por $9 millones 178 mil 828.87.
En el documento mostrado, esa obra aparece marcada/cancelada.
También aparece marcada la primera etapa de pavimentación de la calle Rufino Tamayo, en San Cristóbal, que tenía contemplados $1 millón 976 mil 175.18. Y mientras esos proyectos quedaron atravesados por el marcador rojo, ahora tenemos una barda presupuestada desde 2025 cuyo arranque se anuncia en 2026.
Vaya administración del tiempo, el presupuesto corre más rápido que la revolvedora. Por eso este asunto necesita pasar de los memes a los documentos.
El Gobierno Municipal encabezado por Mauricio Trejo Pureco tendría que transparentar, respecto de cada proyecto cuestionado, cuándo fue aprobado, cuándo se contrató, qué empresa obtuvo el contrato, cuánto se comprometió, cuánto se pagó, qué estimaciones existen y cuál es su avance físico.
Y particularmente en Los Galvanes deberá aclararse si la barda que ahora anuncian corresponde a la misma obra de $1.49 millones incluida en el programa de inversión de 2025.
- Si el dinero no se ejerció, que expliquen por qué.
- Si se refrendó, que muestren el documento.
- Si cambió el presupuesto, que informen cuánto costará ahora.
- Si existe contrato, que digan con quién.
- Y si ya hubo pagos, entonces que expliquen qué se pagó cuando la propia comunidad está anunciando que la construcción apenas comenzará.
Eso es fiscalización, no grilla.
El puente de Landeta
El caso de Palmita de Landeta dejó entonces una consecuencia inesperada: ahora toca agarrar el Programa de Inversión 2025 y convertirlo prácticamente en un mapa del tesoro. Nada más que aquí no estamos buscando monedas enterradas.
Estamos buscando pavimentos, techados, vados, bardas y obras pagadas con dinero público.
Por eso dejamos la lista a los ciudadanos. Búsquenla. Revisen su comunidad. Pregunten a sus delegados. Tomen fotografías. Comparen lo que aparece en el presupuesto con lo que realmente existe.
Porque después del puente de Palmita de Landeta y de la barda de Los Galvanes que parece haber despertado de un largo sueño presupuestal, la pregunta ya no puede quedarse en una sola obra, la pregunta es mucho más grande:
De todo lo que San Miguel de Allende presupuestó en 2025, ¿qué sí se construyó, qué sigue pendiente y dónde quedó el dinero de aquello que no se hizo?
Y esa respuesta no debería depender del humor, los discursos ni las publicaciones de Facebook, debe estar en contratos, facturas, estimaciones, transferencias bancarias y obras que cualquiera pueda ir, tocar y comprobar.

