Bodas de lujo llegan a San Miguel, pero los sanmiguelenses ¿qué ganan?

San Miguel de Allende se ha convertido en uno de los grandes destinos para celebrar bodas. Llegan novios, invitados, wedding planners y proveedores de todas partes, pero surge una pregunta incómoda: ¿cuánto de ese dinero realmente se queda en manos de los sanmiguelenses?

REDACCIÓN NEWS SANMIGUEL
newssanmiguel@gmail.com

San Miguel de Allende se llena de flores, vestidos, música, camionetas de lujo, cenas, fiestas y cientos de invitados cada vez que llega una temporada fuerte de bodas.

Las parejas vienen buscando ese escenario de postal: las calles empedradas, las fachadas coloniales, los jardines, las haciendas y, por supuesto, las flores.

Y las flores naturales están teniendo nuevamente su gran momento.

Ramos de novia con flores de temporada, follaje, composiciones silvestres y arreglos menos rígidos son algunas de las tendencias que están marcando las bodas de otoño. La revista Vogue ha puesto el foco precisamente en este tipo de composiciones naturales, donde las flores son protagonistas y no solamente un accesorio decorativo.

Vogue: Fall Wedding Bouquets

San Miguel de Allende se ha convertido en escenario de bodas, pero el debate es cuánto de esa derrama económica realmente permanece en manos de los sanmiguelenses.

Pero detrás de tanta belleza hay una pregunta que pocas veces se hace:

¿QUIÉN SE ESTÁ QUEDANDO CON EL DINERO DE LAS BODAS EN SAN MIGUEL?

Porque una boda no solamente significa flores.

Significa comida, hospedaje, transporte, música, fotografía, video, decoración, maquillaje, repostería, artesanías, renta de mobiliario, seguridad, estacionamiento y decenas de servicios más.

Y aquí está el punto:

¿Todo eso lo están haciendo empresas y personas de San Miguel o buena parte del dinero está saliendo de la ciudad?

Si alguien viene a casarse a San Miguel de Allende porque le encanta San Miguel, sería lógico que también conociera y considerara a quienes viven, trabajan y emprenden aquí.

  • Hay floristas locales que pueden crear verdaderas maravillas con flores naturales.
  • Hay artesanos.
  • Hay cocineros y reposteros.
  • Hay fotógrafos.
  • Hay músicos.
  • Hay transportistas.
  • Hay decoradores.

Hay pequeños negocios familiares que conocen la ciudad y que, muchas veces, pueden ofrecer propuestas más bonitas, más personalizadas y hasta más económicas que proveedores que llegan únicamente para el evento.

San Miguel de Allende se ha convertido en escenario de bodas, pero el debate es cuánto de esa derrama económica realmente permanece en manos de los sanmiguelenses.

NO TODO LO QUE BRILLA VIENE DE FUERA

Para las parejas que están pensando casarse en el terruño sanmiguelense, también hay una recomendación importante:

investiguen perfectamente a su wedding planner.

No se dejen llevar solamente por Instagram, fotografías bonitas o nombres rimbombantes.

Revisen referencias, contratos, anticipos, proveedores, responsabilidades, horarios de montaje, cancelaciones y, sobre todo, quién realmente estará a cargo el día de la boda.

Porque una cosa es planear una boda de ensueño y otra muy diferente terminar viviendo una boda de horror.

Y tampoco debería olvidarse la seguridad.

Traslados de invitados, estacionamientos, accesos, horarios, iluminación, vigilancia y coordinación deben estar contemplados desde mucho antes de que llegue el gran día.

San Miguel de Allende se ha convertido en escenario de bodas, pero el debate es cuánto de esa derrama económica realmente permanece en manos de los sanmiguelenses.

SAN MIGUEL TAMBIÉN DEBERÍA GANAR

Las bodas generan una importante actividad económica, pero sería interesante que ese beneficio llegara realmente a quienes viven aquí.

Si vas a casarte en San Miguel de Allende, voltea a ver a los sanmiguelenses.

  • Compra local.
  • Contrata local.
  • Consume local.

Pregunta primero qué opciones existen aquí antes de traer todo desde otra ciudad.

Porque quizá el ramo de novia que estás buscando puede hacerlo una florista local con flores frescas de temporada.

Quizá el pastel perfecto está en un negocio familiar.

Quizá los recuerdos para tus invitados pueden ser elaborados por artesanos de la región.

Y quizá ese dinero que pensabas gastar en traer un proveedor de fuera puede quedarse aquí, ayudando a una familia que todos los días trabaja en San Miguel.

BODAS SMA LOCAL

San Miguel de Allende se ha convertido en escenario de bodas, pero el debate es cuánto de esa derrama económica realmente permanece en manos de los sanmiguelenses.

 

LAS BODAS BONITAS TAMBIÉN PUEDE DEJAR ALGO A LA CIUDAD

San Miguel no debería ser solamente el escenario bonito para las fotografías de una boda.

También debería ser parte de la historia económica que dejan esas celebraciones.

Así que la próxima vez que veamos una boda espectacular por las calles de San Miguel, quizá valga la pena preguntarnos:

¿Cuánto de ese dinero se quedó en San Miguel?

Y más importante:

¿Cuánto terminó realmente en manos de los verdaderos sanmiguelenses?

La ciudad pone el escenario.

Ahora habría que procurar que la comunidad también reciba una buena parte de la fiesta.

 

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