‘Amor a billetezos’: delegados recibirán $8 mil pesos por meses para seguirle la onda a Trejo en campañas

REDACCIÓN | NEWS

newssanmiguel@gmail.com

 

SAN MIGUEL DE ALLENDE.- Si de pronto notas que el delegado de tu comunidad ande desatado en WhatsApp pidiéndote que “le eches flores” al alcalde, el michoacano Mauricio Trejo, y le mandes “vibra bonita” en sus redes o te organice cadenas de oración, no te asustes: no les dio un ataque de devoción, nomás les llegaron al precio.

Resulta que ayer, a las 11:00 de la mañana, el Edificio Administrativo fue escenario de una cumbre de altísimo nivel… o de un descarado pase de lista electoral, según como se vea.

Toda la junta de directores estaba muy modosita hasta que, pasados 45 minutos, los mandaron a volar a todos para darle la bienvenida a los delegados. Pero eso sí, no a cualquiera: solo pasaron los del “mando afín“, la palomilla que sí le aplaude al alcalde michoacano, Mauricio Trejo Pureco.

En la mesa de honor se dejó ver la señora María José Llamas Fernández,  encargada de un casi extinto Instituto de la Juventud. Lo curioso es que la funcionaria atiende muy campante desde la casa de gestión del PRI, justo tras su nombramiento como representante “de las Mujeres” del partido tricolor del que ahora sí, se jacta el michoancano Trejo.

¿La señora juega para el PRI pero cobra con la nómina del pueblo? ya sabes, cosas de la magia presupuestal.

Para rematar el cuadro, también estuvieron Carlos “El Cholo” Calderón, traído desde el Estado de México para dirigir Desarrollo Social, y Alejandra Aguado, la encargada de despacho de Atención Ciudadana.

La jugada está fina: a los delegados les prometieron un “bono” de $8 mil pesotes por mes, muy bien disfrazado de apoyo institucionales, para convencer a la gente de querer al michoacano, hablar maravillas de su gestión y, de paso, acarrearlos a la casa del PRI a recoger apoyos.

Todo esto saliendo directamente del erario de San Miguel de Allende, dentro de una abultada bolsa de $95 millones de pesos presupuestados con un descarado tufo electoral.

Así las cosas: para revivir un amor que ya está más frío que el viento del invierno y frenar la ola de hate que trae encima el edil, la solución fue simple: pagar por afecto.

Mientras a ti te entregan una despensa de $130 pesos, pagada con tus propios impuestos, los delegados “leales” van a salir con la cartera surtida.

Así que ya te la sabes, si ves a tu delegado muy insistente promocionando al patrón, aguas: no es cariño, son $8 mil razones para marearte.

Previous Post
Next Post

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *