REDACCIÓN | NEWS
newssanmiguel@gmail.com
SAN MIGUEL DE ALLENDE.— Duele decirlo, pero la violencia le ganó la batalla a la abogada. María Antonieta Luna Bautista, mediadora del Centro Estatal de Justicia Alternativa adscrita al Poder Judicial del Estado de Guanajuato con sede en San Miguel de Allende, circulaba como cada día -medio expediente en mano, camioneta en ruta- cuando fue interceptada a la altura de la carretera San Luis de la Paz-Dolores Hidalgo.
Un intento de robo, una decisión de honor -resistirse- y un disparo directo al tórax fueron suficientes para que su vida terminara en el Hospital Materno de San Luis de la Paz.
Era una profesionista con causa: defendía la justicia alternativa, acercaba la ley a quien probablemente nunca pensó tenerla de su lado, resolvía conflictos sin ruido.
Hoy, lloran sus compañeros, su gremio y la comunidad, porque ya no está quien pacificaba discusiones, sino quien se enfrentó al abuso… y murió.
En un comunicado, la Asociación de Abogados Independientes de Guanajuato expresó “nuestro enérgico y absoluto repudio ante los actos de violencia que han arrebatado la vida de diversos profesionales del derecho”.
🚨 ¿Qué pasó?
La tarde del jueves, Luna Bautista fue a San Luis de la Paz para suplir en la sede regional, regresaba hacia San Miguel de Allende cuando su camioneta detuvo el paso, justo a la altura de la planta Interceramic de San Luis de la Paz, justo a 10 minutos de haber salido del edificio de San Luis de la Paz . Sujetos armados trataron de despojarla del vehículo.
Ella se resistió. Los agresores reaccionaron con plomo. Una bala le perforó el pulmón. Fue trasladada con vida al hospital, pero su cuerpo, tan lleno de años de servicio, no pudo aguantar.
🎗️ Y la exigencia no espera
El gremio jurídico no está dispuesto a que este crimen se sume a la lista de víctimas sin respuesta. Este 2025 ya son al menos cinco abogados asesinados en el estado, según recuentos de la prensa local. Solicitaban justicia con urgencia: claridad en la investigación, detención de los responsables y acciones que impidan que otro profesional pierda la vida por el simple hecho de ejercer.
Y mientras tanto, en las carreteras de Guanajuato queda la pregunta—y el pendiente—de cuántos más pagarán con su vida por recibir un trabajo, una llamada o un recurso… así de grotesco.
Esta muerte dolió. Su asesinato dolió. Y si algo queda claro es que #JusticiaParaMaríaAntonieta es más que un hashtag: es una demanda urgente.