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SAN MIGUEL DE ALLENDE.- En medio de tanto ruido político, una buena noticia sí se asomó en La Esmeralda: la Fundación Distribuidores Nissan A.C., en alianza con el Gobierno del Estado de Guanajuato entregaron la Escuela Primaria Distribuidores Nissan Número 120 “General Federico Montes Alanís”, un nuevo espacio que demuestra que cuando la sociedad, la empresa y el gobierno se ponen de acuerdo, sí hay resultados.
El evento fue encabezado por el secretario de Educación de Guanajuato, Luis Ignacio Sánchez Gómez, quien representó a la gobernadora Libia Dennise García Muñoz Ledo y soltó una frase digna de marco dorado:
“La educación se convierte en grandeza cuando se escribe en comunidad, con la gente y para la gente.”
Según el secretario, esta escuela no solo tiene paredes nuevas y pupitres recién armados, sino que también simboliza el trabajo en equipo y el tipo de colaboración que el estado presume como “Gobierno de la Gente”.

Con una inversión de más de 7.5 millones de pesos, el plantel fue construido y equipado por la Fundación Nissan dentro del programa “Construyendo el Futuro de México, una Escuela a la Vez”, mientras que el municipio puso el terreno, cerrando así una alianza que pone a los niños en el centro —y no como pretexto de campaña.
Luis Gerardo Pons González, director general del Grupo Vegusa, también se subió al podio para dejar claro que Nissan no solo fabrica autos, sino también esperanzas:
“Nos llena de orgullo contribuir a formar mejores ciudadanos. Este proyecto va más allá de los motores: impulsa sueños y oportunidades para el futuro.”
La nueva primaria llega con seis aulas didácticas, salón de usos múltiples, áreas administrativas, sanitarios accesibles, cooperativa escolar y patio cívico, todo equipado con mobiliario nuevo y tecnología para que los 171 alumnos de la comunidad educativa aprendan en condiciones dignas y modernas.
En el momento más emotivo del evento, Michel Deyanira Rosales, docente de la escuela, recordó los primeros años de lucha cuando las clases se daban en aulas móviles desde 2017. “Nunca dejamos de creer en nuestra escuela”, dijo entre aplausos y lágrimas, recordando a madres, padres y maestros que empujaron el sueño hasta verlo hecho realidad.
Así, entre discursos, sonrisas y fotos para el recuerdo, San Miguel de Allende estrena escuela… y esta vez, con inversión real, sin moches ni constructoras fantasmas.
