Exponen presunto ‘aviador’ en Catastro: la síndico de San Miguel habría metido a su esposo a cobrar sin trabajar

REDACCIÓN |. NEWS

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Un ex empleado de Catastro denuncia que la actual síndica del Ayuntamiento, Miriam Yanet Sandoval Aguado, contrató a su esposo cuando era directora del área. Dice que el hombre nunca se presentó a trabajar… pero sí cobraba puntual.

 

 

Miriam Yanet Sandoval, la sínidico.

SAN MIGUEL DE ALLENDE.- Con documentos en mano -acta de matrimonio, contrato de honorarios y firmas oficiales-, un ex trabajador de Catastro revela un presunto caso de nepotismo y simulación laboral que involucra a la hoy síndica del Cabildo. Entre los firmantes del contrato están el tesorero Raúl Vallejo Solís, el ex oficial mayor Hugo Elizarrarás y la secretaria del Ayuntamiento, Laura González.

El amor también cobra: el esposo fantasma del Catastro

San Miguel de Allende, Gto., octubre de 2025.— En la política local ya no sorprende nada, pero esto raya en tragicomedia: una denuncia anónima asegura que la actual síndico municipal, Miriam Yanet Sandoval Aguado, originaria de Acámbaro, metió a su esposo, Antonio de Jesús Ramírez Rosillo, también acambarense, a cobrar en la Dirección de Catastro, cuando ella era la titular.

El problema: nadie lo vio trabajar jamás.
Según el denunciante —ex empleado del área—, el señor Ramírez Rosillo figuraba como personal administrativo, pero su única función conocida era llevar la agenda personal de su esposa, no la del municipio.

“Nunca se presentó, nunca firmó entrada ni salida, pero cada quincena cobraba puntual… como si fuera el más eficiente”, señala el testimonio entregado con documentos anexos.

Documentos, firmas y un silencio incómodo

El ex empleado mostró copias del acta de matrimonio que acredita el vínculo entre ambos, así como el contrato por honorarios firmado por tres funcionarios:

  • Raúl Vallejo Solís, tesorero municipal.

  • Hugo Elizarrarás, ex oficial mayor.

  • Laura González, actual secretaria del Ayuntamiento.

El documento, obtenido vía transparencia, confirma que Antonio de Jesús estaba en nómina del municipio. Sin embargo, los registros de asistencia, reportes y evidencias de trabajo simplemente no existen.

Para rematar, el denunciante asegura que el actual director de Catastro mintió en un oficio, al declarar que el hombre “nunca laboró en la dependencia”, contradiciendo el propio contrato oficial.

Nepotismo con firma y apellido

La denuncia cita los artículos 63-1 y 52 de la Ley de Responsabilidades Administrativas de Guanajuato, que sancionan el nepotismo y el uso indebido de funciones.
El documento también recuerda que pagar con dinero público a quien no trabaja puede considerarse peculado o ejercicio indebido del servicio público, delitos graves según el Código Penal estatal.

“Es un caso claro de manipulación y abuso de autoridad”, apunta el denunciante, quien pidió el anonimato “por miedo a represalias”.

Del Catastro al Cabildo, misma historia

Aunque ya no dirige Catastro, Sandoval Aguado ahora despacha como síndico municipal, y el denunciante asegura que sigue influyendo en el área para proteger a sus allegados y ocultar los rastros del caso.

El reclamo no pide otra cosa que una investigación formal, revisión de nóminas, entrevistas a personal y sanciones contra los responsables del presunto fraude.

Entre amor, poder y quincenas

Mientras el expediente se mueve (o se congela), el caso deja una duda que huele a corrupción:
¿cuántos “aviadores sentimentales” más estarán volando sobre el presupuesto municipal?

Porque si en San Miguel de Allende hasta el amor se factura con cargo al erario, entonces el romanticismo político ya se volvió otro negocio municipal.

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