En San Miguel de Allende, la pirotecnia también le voló los dedos al menos a 2

REDACCIÓN | NEWS

newssanmiguel@gmail.com

 

SAN MIGUEL DE ALLENDE.— El Año Nuevo dejó más que fiesta y foto para redes: dejó gente en hospitales públicos y privados, mínimo 14 atendidos por lesiones relacionadas a pirotecnia, según personal médico y relatos de familiares. Al menos dos personas perdieron dedos de la mano tras la explosión de cohetes. Un festejo que terminó en quirófano.

Y mientras eso pasaba, en la ciudad no hubo campaña de prevención visible, no hubo operativo fuerte contra la venta irregular, no hubo control serio. Aquí tronó de todo: los vecinos, las colonias, los fraccionamientos, y sí… también desde eventos oficiales.

La pregunta que se escucha en la calle es directa:👉 ¿Con qué cara se prohíbe algo que el mismo gobierno practica?

No se dice que las autoridades hayan prendido los cuetes que explotaron en las manos de la gente, pero sí queda claro que sin supervisión, sin control y sin prevención, el riesgo se vuelve regla. No hay filtros, no hay revisión, no hay quién ponga orden. Quien vende, vende; quien truena, truena; y quien pierde dedos… pierde dedos.

Reportes vecinos señalan:

  • Venta libre de pirotecnia sin control

  • Pastizales quemados y techumbres dañadas por caídas de cohetes

  • Cero filtros, cero prevención, cero seguimiento

  • Llamadas ignoradas o atendidas tarde

La percepción general es dura:

👉 Protección Civil y la Policía Municipal están pintados.
👉 El trabajo preventivo es prácticamente nulo.
👉 La autoridad se ve más ocupada en clausurar locales “a medias” que en evitar tragedias.

Vecinos mencionan al encargado de riesgos municipales Miguel Jiménez, señalando que la prioridad institucional parece ir más a operativos mediáticos que a evitar que alguien termine amputado en el hospital. Son señalamientos ciudadanos, testimonios y molestias que ahí están: reales, vivos y creciendo.

🎇 Porque en San Miguel de Allende se festejó fuerte… demasiado fuerte. Y hoy, mientras unos celebran, otros aprenden a vivir sin dedos.

Previous Post
Next Post

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *