REDACCIÓN | NEWS
newssanmiguel@gmail.com
SAN MIGUEL DE ALLENDE.- En la comunidad de Los Rodríguez la cosa ya no está para cuentos: vecinos denuncian que presuntos extorsionadores están pasando a plena luz del día, en moto, sin capucha, con el teléfono en mano y diciéndose parte de un grupo criminal. Ya no se esconden, ya no mandan emisarios; ahora llegan directo, miran a la cara y piden dinero.
Según relatos de habitantes y comerciantes, con los que NEWS habló, la semana pasada varios negocios fueron visitados y también bombardearon celulares con mensajes de WhatsApp desde números con lada 479 -de León, Guanajuato-, mostrando la foto de un sujeto armado, chaleco antibalas con cuatro letras y un texto donde exigen “hasta $50,000 al mes por protección”.
En los mensajes aseguran pertenecer a un grupo criminal y remarcan que “no son de Jalisco”, aunque las autoridades no han confirmado nada oficialmente.
Lo más preocupante es que los mismos números, mensajes y amenazas habrían llegado también a ganaderos y organizadores de eventos de San Miguel de Allende, como si alguien tuviera un registro de quién tiene negocio, ganado o actividad económica en la zona. La demanda es la misma: dinero o consecuencias.
“Ya no usan pasamontañas”
Vecinos afirman que el martes pasado, alrededor de las 12:00 del día, dos sujetos en moto recorrieron negocios sin cubrirse el rostro, sin prisa y con la supuesta seguridad de que nadie les haría frente. Días después regresaron, ahora exigiendo dinero, usando las mismas cuatro letras como advertencia.
La gente está asustada. Algunos ya interpusieron denuncias, otros prefieren callar porque sienten que hablar es ponerse en la mira. Y mientras tanto, el cobro de piso se siente cada vez menos como un rumor y más como una realidad cotidiana, pesada, incómoda y peligrosa.

El campo, también bajo presión
Los ganaderos dicen que tener cabezas de ganado antes era orgullo; hoy es miedo. Dicen que los grupos “saben quién tiene qué, a cuántos animales, cuántas hectáreas, cuántos eventos” y que ahora los buscan para exprimirles cada peso posible.
El campo, donde antes había tranquilidad, hoy respira tensión.
Un problema que se hace grande
El cobro de piso en San Miguel de Allende se está volviendo un problema gravísimo, según testimonios. Unos voltean la cara como si nada pasara, otros se acostumbran al miedo… hasta que un día la violencia toca la puerta.
La comunidad pide intervención rápida del municipio, del estado y de las autoridades federales, porque lo que empezó como mensajes por WhatsApp ahora ya camina por las calles, sin capucha, sin prisa y sin miedo.
