POR MIGUEL ARCÁNGEL
COLUMNA: #TENEMOSQUEHABLAR
Contacto con el Arcángel: newssanmiguel@gmail.com
¡MUY BUENOS DÍAS MIS QUERIDOS Y AMADOS LECTORES! Como siempre y como cada semana, es un placer estar aquí con ustedes, en este espacio que tan amablemente me prestan mis amiguitos de NEWS a quienes ellos saben, les agradezco de corazón.
Y es que hay tantas cosas que pasan por esta vida, que guardarla en mi corazón o en las facturas que emite este gobierno a sus empresas “fachada” sería un desperdicio que no las conocieras, porque cómoda te diste cuenta, a la ciudad le venderán toda clase de premios pende… que otros igual de “hábiles” se los compran ¡Y TODAVÍA LO CELEBRAN 😂😂😂😂!, así que el chiste, se cuenta solo.
Y sí, esos premios solo los presumen quienes no tienen nada más que presumir porque los destinos que tienen sus calles pavimentadas, con servicios de primera, movilidad impecable y seguridad al 100%, no decenas de guarros para vigilar Rolex y autos de un michoacano que según la Auditoría Superior del Estado de Guanajuato (ASEG), nos están robando en nuestras narices el dinero de los sanmiguelenses.
No señores, a las autoridades de destinos como Italia, Grecia, Singapur, Dubai…. no los hemos visto nunca aventando la “cuetera” y haciendo brindis “llamativos” (porque decir ‘naco’ está mal visto) para “brindar” por una jalada llamada ‘premio’, entregada por una revista de turismo más mamada que promesa de político en campaña, y mucho menos a un montón de “necios” (porque la otra palabra se oye mal), que lo aplaudan como changuitos de organillero, NO SEÑORES Y SEÑORAS, esos destinos no necesitan de esas “succionadas”, pero ¿qué te decimos? de esos hay en abundancia.
Sin embargo existen, callados, en silencio, soportando estupidez cualquiera dada por un fracasado maestro de secundaria y encargado de una tiendita escolar, que está en cargos públicos no por capacidad, sino porque hay que mantener hijos y le “exigen” mucho o a otros que son simples organilleros dando vuelta para hacer como “que hacen música” para que bailen sus “changuitos”.
Así de grave está este gobierno que una auditoría nos reveló que no solo está lleno de incapaces (y que se ponga el saco a quien le quede) sino de cómplices de la corrupción que solo llegaron a ese puesto a robar a los sanmiguelenses.
Y como este tema va para largo, comencemos, que de este gobierno “llamativo”, los trapillos ya están colgando del tendedero y nomás no se secan, así que toda acción que quiera emprender el gobierno del michoacano Mauricio Trejo Pureco y se séquito de “Traga cuando hay” y esas redes de chiapanecos y michoacanos que están llevandose el dinero del pueblo en nuestra cara, siempre hay algo detrás.
Por eso sigamos rascando un poquito más a la auditoria que está sacando un poco mas el cochambre de este gobierno que al parecer, solo llegó a llenar los bolsillos de empresas fachada, que facturan millones de dinero del pueblo y luego los usan en coches de lujo conducidos por el fuereño “fingiendo” que son de las empresas (ja🤣) así como de las obras que son más que una obra de arte en donde hasta el chapopote se robaron.

Así que de robos, auditorías, obras y el negocio de las medicinas, la salud de la gente y de los empleados, es justamente de lo que hoy, TENEMOS QUE HABLAR:
“LOS FANTASMAS DE LA CORRUPCIÓN”: SAN MIGUEL DE ALELNE DONDE LOS CONTRATOS SE MULTIPLICAN Y LOS MILLONES SE ESFUMAN
Había una vez, en el lejano y siempre soleado estado de Guanajuato y una Auditoría Superior del Estado (la famosa ASEG) que, armada con calculadora en mano y cara de “esto ya lo vi antes”, se aventó a revisar las cuentas del año 2023 del municipio de San Miguel de Allende. ¿Y qué creen?: encontró SOLO EN EL AÑO 2023, REPITO ¡SOLO EN EL AÑO 2023!, 35 observaciones. ¡Treinta y cinco! O sea, treinta y cinco posibles formas creativas de hacer desaparecer casi 60 millones de pesos. Un verdadero acto de magia… pero sin aplausos.
¿De dónde? claro, de las arcas de los sanmiguelenses y que estos que votaron por el michoacano Mauricio Trejo Pureco, volvieron a dejar en sus manos, a pesar de haber sido acusado del delito de peculado, mismo que fue perdonado y justificado por su entrañable amigo y despedido de la Fiscalía del Estado por la misma corrupción: Carlos Zamarripa Aguirre, a quien se le ha visto por san Miguel de Allende muy orondo y jirito, departiendo en la fiesta de abogados que tienen su rancho ahí por la entrada al Nigromante, donde ahora sin cargo, departe “chupitos”con los cuates abogados y los cuates que le quedan en la Fiscalía.
¿NO es así señores?

Un abogado sanmiguelense organizó una party y tuvo de invitado al ex fiscal, Carlos Zamarripa, despedido del cargo por presuntos actos de corrupción y porque con él y otros Guanajuato se convirtió en el más violento del país.
SIGAMOS….
Pues bien, en esa auditoría del 2023 ¡solo del 2023! cuando le preguntaron a los del gobierno del michoacano Mauricio Trejo qué onda con esas observaciones ¿dónde estaban lo que sí pagaron? ¿qué onda con la obra? ¿por qué gastaba tanto en medicinas cuando él no tiene esa facultad? ¿por qué su comadre la michoacana Claudia Barragán es servidora pública y a la vez representa a los proveedores? ¿por qué sus principales proveedores son de empresas de reciente creación con chiapanecos y michoacanos como una red de corrupción ?
Luego del tiempo razonable, de las 35 observaciones con millones de pesos de los sanmiguelenses, los funcionarios solo respondieron a 2 del montón de señalamientos, las otras 33 quedaron igual que las promesas de campaña del michoacano ¡EN SU IMAGINACIÓN! como los 4 carriles del libramiento ¿recuerdas? porque nosotros si.
Los 4 carriles debían estar el 31 de diciembre del 2024 solo existen en Trejolandia.
Pues bien, al quedar sin solventar, sin responderse y, sobre todo, sin vergüenza, demostraron que no fue por desinterés responder… no, no, fue por consistencia. Porque si algo ha tenido el gobierno del michoacano Trejo, es coherencia: nunca le interesó rendir cuentas y ahora menos.
Y uno se pregunta: ¿cómo es que esto se pudo sostener durante tanto tiempo? ¡Ah, pues gracias al respaldo amoroso y corrupto de los gobiernos estatales anteriores! Primero el de Miguel Márquez, luego el de Diego Sinhue. Todos unidos bajo el cálido cobijo del ex fiscal Carlos Zamarripa Aguirre, mejor conocido como el “fiscal eterno”… eterno hasta que dejó de ser útil con la corrupción y la 💩💩💩💩 provocada por sus pésimas decisiones.
Porque sí, Zamarripa, el fiscal que llevaba más años que la peste en el poder, finalmente salió. ¿Y qué hizo después de dejar el cargo? Pues no se fue al FBI ni al Interpol como decía que lo estaban esperando -spoiler: porque nadie lo estaba esperando–, sino que abrió un despachín legal en León, donde ahora resuelve casos menores junto con el ex director de delitos de alto impacto (sí, el que tampoco impactó en nada más que en las estadísticas de impunidad).
El nuevo negocio de Zamarripa se basa en lo que mejor sabe hacer: usar el conocimiento de la corrupción que promovió durante años, pero ahora para cobrar a particulares porque ya no vive del erario. Dicen que se vende como el abogado estrella, el que tiene “contactos”, el que “sabe cómo moverle”. O sea, sigue siendo lo mismo, pero ahora sin uniforme ni placa.
Y como en las buenas historias de horror, Carlos Zamarripa no caminaba solo. A su lado iba su inseparable secuaz: Álvar Cabeza de Vaca, el secretario de Seguridad más ineficaz en la historia del estado (y eso que la competencia está dura).
Con este dúo dinámico, la violencia en Guanajuato se disparó, los homicidios florecieron como bugambilias en primavera y hasta un cartel nuevo se formó… ¡frente a sus narices!
¿Y ahora? Pues ambos están sin chamba. Bueno, Álvar anda de “coyote” o gestor, como se quiera ver. Se rumora que vive en San Miguel de Allende y que todavía chupa del presupuesto, aunque sea de forma discreta y mucho menos que antes, como quien toma sin pagar pero con la venia del cantinero. Tiene amigos bien acomodados, y esos amigos lo tienen bien escondido… porque no hay que olvidar que sigue siendo el apestado.
En fin. Aquí seguimos, viendo cómo los personajes que hundieron al estado siguen paseando sin una sola consecuencia real, mientras los millones desaparecen como si fueran cuentos… pero cuentos de horror.

SIGAMOS…
Después del escandaloso hallazgo de 35 observaciones por parte de la Auditoría Superior del Estado de Guanajuato (ASEG) al gobierno municipal de San Miguel de Allende en 2023, el hilo de la corrupción no sólo no se rompe… al contrario: se enreda más y más, como serie mala pero adictiva. Y sí, prepárate, porque esta historia involucra:
- medicinas
- tamaleros, albañiles, guarros
- empresas de seguridad
- chiapanecos
- michoacanos
- empresas fachada
- simulaciones de contratos
- caminos mal hechos pero pagados por millones
- banquetas deshechas y
- una red de personajes más turbios que telenovela de narcos.
Entre los hallazgos más sabrosos, la ASEG detectó que se hicieron pagos a proveedores que no tenían ni por qué existir.
Empresas fantasma o fachada sin RFC, sin oficinas, sin historial y, por supuesto, sin vergüenza. Ahí tenemos a VICSSA S.A. de C.V., aquella empresa de medicinas vinculada a Herbin Ericel Moreno FLores, que vende medicinas como si fueran barbacoa en domingo.
Este célebre tamalero de Tuxtla Gutiérrez (sí, literal, tamalero), se lo trajeron a San Miguel de Allende con toda una pandilla de chiapanequitos emprendedores que casualmente aparecieron nomás empezó el gobierno del michoacano Mauricio Trejo Pureco, y del que casual, son los proveedores que se han llevado millones de pesos de los sanmiguelenses, pero no para beneficiarlos con sus obras, sino para llenar las cuentas bancarias de quién sabe quiénes (sí, seguro ya sabes 😉😉😉😉😉😉)
Y es que nomás llegó el michoacano al poder y dos chiapanecos de nombre Mario Hernández García y Amilcar Berlain Moela Flores, que causal eran grabadores de cuadrilla de la directora de obras María Elena Vázquez, y ellos crearon con $50 mil pesos una empresa llamada Construcciones y Proyectos Palmesa, que hasta les dio fe el notario y ex alcalde panista Óscar Arroyo. La empresa la comenzaron con $50 mil pesitos y hoy SON MILLONARIOS ¡ASÍ LOS MILAGROS DEL MICHOACANO TREJO!


VOLVAMOS…
Y ¡oh sorpresa!: todas estas empresas de reciente creación, casualmente, se volvieron las favoritas del gobierno del michoacano Mauricio Trejo.
TODAS son empresas que succionan, maman y chupan millones que deberían usarse en obras, alumbrado o seguridad para los sanmiguelenses pero que mágicamente se van a cuentas de quién sabe quién y dicen que hasta de las bendiciones de ya sabes quién.
Gracias a la auditoría superior nos dimos cuenta de que quien está firmando todo es nada menos que la hoy oficial mayor la michoacana Claudia Barragán Méndez, quien hasta hizo pasar como “pobre” a su hija para darle dinero público, junto con Aldo Castillo Sahagún, el también michoacano, que era el guarro de Trejo allá en la tierra natal de los tres: Uruapan, Michoacán, pasó de ser el bodyguard y “Bell Boy” a presunto “operador financiero” (o cobra moches como quieras llamarlo) en Trejolandia.
Estas joyitas están en el corazón de lo que podría llamarse el “San Miguel Business Club”: una red, como que usa la delincuencia organizada, pero bien armada para mover dinero público como si fueran paletas de feria, pero sin el sabor y con todo el descaro.
Pero esperen, porque esto se pone más sabroso. Entre toda la porquería, perdón, “inconsistencias administrativas”, hay dos obras estrella:
-
El camino a Tinajitas: una obra tan mala que se deshizo con el agua y el viento, cual castillo de arena. La ASEG no sólo la observó por falta de documentación… también por su pésima calidad ¡Y PAGADA MUY CARA!
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La calle Vicente Araiza, en la colonia La Lejona 🏳️🌈: construida hace menos de dos años, pero hoy parece campo minado. Banquetas cuarteadas, piedras sueltas, zonas desgajadas… una verdadera joya de la ingeniería exprés. Y sí, también construida por empresas hechas al vapor, registradas por los mismos de siempre: los chiapanecos y los michoacanos, los favoritos del poder.
Y si esas no se te hacen suficientes, entonces agreguemos otro poco más, pues $89 millones de pesos, fueron sacados del dinero de los sanmiguelenses por estas empresas “patito” creadas nomás empezó el presente gobierno del michoacano Trejo, todo en base a la Auditoría superior y son:
- $5 millones 582 mil, para las canchas de frontón de la Deportiva que fueron hechas con las patas y con inconsistencias en sus contratos.
- $3 millones 302 mil pesos. Para la calle Central de Santas Marías que nunca hicieron pero sí les robaron hasta las piedras; La construcción de pavimento de la calle Colinas de la Cruz en Peña de la Cruz y los andadores del Bosquejo deportivo que ya vimos, echó cemento en una zona protegida (
🤣🤣🤣🤣🤣, hasta para eso son…) - $81 MILLONES DE PESOS.- Que hicieron de pagos de proyectos, de obras mal hechas o que simplemente no existen, todo con las empresas de las red de chaiapnecos y michoacanos a los que el gobierno de Mauricio Trejo está haciendo millonarios con el dinero dude los sanmiguelenses.

Porque en este San Miguel, no estamos frente a un gobierno que sirve a los ciudadanos. Estamos ante un modelo de saqueo disfrazado de administración, donde el objetivo no es mejorar el municipio, sino convertirlo en una caja chica para enriquecerse. Y eso, no lo decimos nosotros.
Lo dice la auditoría, con sellos oficiales y folios de observación.
Así que si te preguntabas por qué la calle está hecha pedazos, por qué las lámparas no alumbran, o por qué la patrulla nunca llega… la respuesta es simple: el dinero ya se lo llevaron.
¿Y qué creen? Esta auditoría y todas estas inconstancias son solo del 2023. Falta que la ASEG nos suelte el 2024, año electoral, donde seguro te tocó tu despensa, tu sobrecito o tu tabletita, y pensaste “ahora sí van a cumplir”. Spoiler: te la quitaron al día siguiente. Te volvieron a ver la cara, pero al menos ahora con logo oficial.
Volviendo a las observaciones, también se detectaron contratos de adjudicación directa para empresas de seguridad privada (sí, otra vez los chiapanecos), que Trejo busca sustituir a policías municipales.
¿Para qué fortalecer la policía si puedes inventar empresas con uniforme nuevo, armas de juguete y factura lista? Todo, bajo el sello Trejo & Compañía. Y sólo fue un año.

Y si después de todo lo que te hemos contado todavía tienes dudas -si te preguntas si esto es verdad o es chisme de vecindad- entonces agárrate del poste más cercano, porque vamos a la observación número 26 de la Auditoría Superior del Estado (ASEG). Esa que no solo confirma que nos están viendo la cara, sino que además lo hacen con todo el cinismo del mundo y con facturas en mano.
La observación 26 se refiere nada más y nada menos que a la ya famosa y multicoloreada obra de la calle Vicente Araiza en la colonia La Lejona 2. Sí, esa que fue presumida como símbolo de inclusión, progreso, desarrollo y vaya usted a saber cuánta cosa dijeron en el discurso inaugural.
Pero la realidad es que la obra no tiene ni dos años y ya parece que tiene quince de abandono.
¿Qué encontraron los auditores?
- Fisuras.
- Obra mal hecha
- material de mala calidad
- Más fisuras.
- ¡Ah, y más fisuras!
En el tramo vehicular, en las banquetas, en los escalones, y hasta en el empedrado. Básicamente todo se está desmoronando como la credibilidad del michoacano Trejo. Y no hablamos de un detalle menor: esto es evidencia pura y dura de una obra de pésima calidad, hecha al vapor, con materiales de tercera y probablemente con una supervisión que se limitó a ver si el cemento tenía buen color para la foto.
Pero esta “cochinada” -porque ya no hay manera fina de decirlo- no es un caso aislado. Es parte del sello personal de la administración de Mauricio Trejo, un gobierno donde la chapucería se normalizó, y donde las cochinadas no son errores… son costumbre. Una costumbre cara, por cierto, porque cada una de estas obras defectuosas, mal hechas o directamente inventadas, cuestan millones de pesos. Y no millones de pesos del aire: millones que salen del bolsillo de los sanmiguelenses.
Detrás de esta calle Vicente Araiza, como de tantas otras “obras” incluidas en la auditoría 2023, están las mismas empresas: esas que fueron creadas al calor del poder, esas con domicilios fiscales que terminan en casas abandonadas o puestos de tamales, esas favoritas del michoacano que mágicamente ganan los contratos más jugosos y hacen el trabajo más chafa.
Así que si hoy caminas por la calle Vicente Araiza y se te va el tobillo en una grieta, ya sabes a quién agradecerle. No es casualidad: es política pública al estilo Trejo.
Y mientras tanto, los que deberían estar dando explicaciones, siguen en su nube de feria, con sombrero nuevo, micrófono en mano y sonrisa ensayada.
Porque así es este gobierno:
- Mal ejecutado,
- Caro como si fuera de lujo
- Y frágil como el pavimento que pone.
Querido San Miguel, el problema no es que te roben…el problema es que te están dejando las sobras, y aún así, les aplaudes.
¿La auditoría? Solo es el espejo. Lo feo, lo roto y lo descompuesto… ya lo teníamos desde antes.
Nos vemos en la revisión del 2024, donde seguramente habrá más observaciones, más nombres… y menos esperanza.

”¿DÓNDE ESTÁN LAS LÁMPARAS, SEÑORA LAURA? ¿Y LOS 49 MILLONES TAMBIÉN SE FUNDIERON?”
Si creías que lo peor eran las calles cuarteadas, las canchas fantasmas y las piedras robadas por obra divina, prepárate, porque la observación número 16 de la Auditoría Superior del Estado (ASEG) está para ponerle reflectores… aunque, curiosamente, nadie sabe dónde están.
El tema: 6,854 luminarias LED que costaron la bonita suma de 49 millones de pesos.
El problema: nadie sabe dónde quedaron.
La protagonista del descontrol: Laura Adriana Flores Gómez, directora de Servicios Públicos, a quien se le encomendó iluminar San Miguel de Allende… pero terminó apagando hasta la confianza.
Cuando la auditoría le pidió a Laura el mapa, croquis o al menos un “aquí están las lamparitas, miren”, la respuesta fue un “este… bueno… es que…” que dejó más oscuro que las colonias donde nunca llegaron esas luminarias.
Y ahí es donde al michoacano Mauricio Trejo le dio un microinfarto. Porque una cosa es hacer obras chafas, y otra muy distinta es ni siquiera saber dónde están los millones que firmaste haber instalado.
– “¿Dónde están las lámparas, Laura?” – dicen que le preguntó Trejo entre dientes y con la mirada clavada.
– “Es que… pues…”, tartamudeó Laura. Y en ese momento, se activó la alerta máxima en el bunker trejista.
Se dice, se rumora, se sospecha, que la señora Laura tiene una lista que no cuadra. Lugares donde supuestamente hay lámparas… y ni poste hay.
Y lo más irónico de todo: las lámparas que sí están funcionando hoy en San Miguel son las que dejó el exalcalde Luis Alberto Villarreal, con cinco años de garantía y proveedor identificado. No es broma: lo reconoció hasta el expresidente de SAPASMA, Jaime Cirilo Labrada, en una entrevista reciente. O sea, las únicas luces que prenden no son del michoacano.
Y mientras tanto, Laura anda como loca mandando a todo su equipo (y a quien se deje) a buscar las lámparas: personal de mercados, de oficinas, hasta el que vende refrescos ya está en brigada de rastreo.
La tarea: localizar físicamente las lámparas que ella firmó, recibió, y nunca supervisó.
Pero hay algo todavía más grave: el dinero para esa compra salió del Ramo 33, un recurso federal que, para poder utilizarse, requiere de un estudio de necesidad y justificación. Si no se hizo ese estudio, estamos hablando de un posible desvío de recursos federales. Y ahí ya no es solo bronca local… ahí entra la FGR, el SAT y la santa inquisición si es necesario.
Y ahora, viene el mejor chisme (con su respectivo: esto no nos consta, es solo un rumor, pero se oye fuerte y claro:
- Que las lámparas “se vendieron”.
- Que las instalaron en lugares que aún andan buscando.
- Que hay vecinos que ya se cambiaron de casa ¡con todo y luminaria!, y ahora tienen su jardín LED gracias al municipio.
- Que por cada lámpara volaban billetes de $500, como si fueran papelitos de rifa.
- Dicen que los nombres de los “iluminados” son varios, y todos de las grandes confianzas de Laura:
📍 Claudia Noemí Luciano, coordinadora de alumbrado.
📍 María de Rocío Manríquez, encargada de la bodega.
📍 Omar Villa Franco, Ricardo Tovar, Fausto, Daniel Luna Blanco.
📍 Rodrigo “el Pato” Pacheco, jefe de Mercados, sí, al parecer Mercados también tiene sus “queveres” con las lámparas LED, seguramente por alumbrar el camino de alguno de los marchantes.
Y ahora, -dicen las malas lenguas no yo-, que la misma Laura, directora de Servicios Municipales, la misma que les dio luz verde, ya les anda pidiendo que hagan lo qu hagan, van a pagar más de 2 mil lámparas que no aparecen, como si no hubiera sido ella misma quien les dio manga ancha para repartirlas como si fueran piñata de posada.
Y mientras todo esto pasa, el michoacano Trejo se lava las manos diciendo que él ni sabe, que no entiende, pero eso sí, le exigió a Laura Flores que le aclare bien qué está pasando y dónde quedaron las más de 2 mil 500 lámparas por las que su gobierno, a nombre de los sanmiguelenses, pagó más de $49 millones de pesos del erario, pues él no se va a hacer responsable de eso.
¡Claro que no! él no se presta para eso tan bajo y ruin, por eso en todos los foros aprovecha para decir que eso de los “moches”, ni de broma, ni Dios Padre, Cruz Cruz que se vaya el diablo y venga Jesús, claro no, no lo verán negociando a ese nivel, porque para andar entre las tuberías del desagüe tiene a otros que ya se la saben, sus fieles serviles, sus arrastrados más grandes, sus incondicionales… los judas de San Miguel de Allende.
¡Ah! por cierto, saludos a Eduardo “Lalo” Soto Juárez, Edgar Bautista, Martín Salgado Cacho, el inefable tesorero Raúl Vallejo Solís y su subtesorero y la directora de obras públicas (sí, la de las calles mal hechas), María Elena Vázquez, solo porque me acordé.
Porque claro, el michoacano nunca cobrará los moches directamente… para eso tiene operadores.
– “Yo no hago eso, yo soy limpio”, dice mientras el polvo de las luminarias desaparecidas le llega a los zapatos.
Y mientras San Miguel de Allende se queda a oscuras, mientras el dinero se funde sin rastro, mientras los responsables se esconden detrás de escritorios y listas que no cuadran.
Nadie responde. Así que, señora Laura:
- ¿Dónde están las lámparas?
- ¿Dónde están los $49 millones?
- ¿Dónde están sus “empleados de confianza”?
- ¿Dónde está su dignidad administrativa?
- Y si no tiene las respuestas,
- Devuélvanos la luz… o al menos la decencia.
LA DEL ESTRIBO
Pues ya me voy, ya me despido… no sin antes contarte que los chiapanecos y michoacanos del negocio de las medicinas andan muy, muy apuraditos. Y no por andar salvando vidas, sino por todo lo contrario.
Resulta que el tamalero en Chiapas y ahora empresario en San Miguel de Allende, el ojo alegre y juguetón Herbin Ericel Moreno (pregúntenle a las empleadas😉) , ahora conocido como el distribuidor de genéricos milagrosos, anda nerviosito, moviendo cajas y papeles junto con su socio de aventuras, Aldo Castillo Sahagún, el exguarro convertido en presunto operador financiero del michoacano Mauricio Trejo.
Tanto es el nervio, que desmantelaron la oficina de Gregory y Viccsa, aquella desde donde salen facturas, cajas, recetas y hasta contratos millonarios con olor a paracetamol sin etiquetar. De ahí se llevaron solo los documentos, lo demás sigue ahí puesto.
Está en la calle Constitución justo la calle paralela a la Primero de Mayo, al lado de un negocio de venta de pollo y menudencias y del autolavado de “Los 2 bebes”.

¿Y adónde se mudaron Herbin, Aldo y toda la papelería? Pues allá por el Caracol, zona discreta, de esas donde los pasos en la azotea no se oyen tanto. Porque si todo estuviera en orden, si fueran empresarios honorables, no andarían cambiando de oficina como si fueran fugitivos del SAT… y del SATEG también, por cierto.
Pero eso no es todo.
La calle Constitución se encuentra justo a una cuadra de donde arrancaron los de PALMESA (¿te suena?), así es, ahí abrieron una clínica improvisada en una casa que bautizaron como “San Cristóbal”, para según esto, atender a los empleados del municipio.
Lo curioso es que ahí, lo único oficial son los frascos con cinta canela.
Y mientras tú te tragas un medicamento que no sabes ni de dónde salió, los cercanos al michoacano, los consentidos del sistema, se atienden en clínicas privadas, con partos pagados, lipos bien hechas, y hasta con apéndices removidos a bisturí limpio… pagado todo con tu dinero, claro.
Los empleados municipales y la gente de las comunidades, en cambio, reciben medicamentos genéricos que, según los que los han tomado, ni les hacen ni les deshacen, pero eso sí, vienen en bolsita y con promesa de cura rápida.
Peor aún: quienes atienden no son doctores, pero traen bata blanca y eso basta para el show.
Ah, y por si fuera poco, el fin de semana mandaron a los de Atención Ciudadana a grabar videítos para que tú les agradezcas por darte una medicina que no sabes ni si sirve. Si lo hiciste, te entendemos. Pero date de topes, porque podrías estar poniéndote en riesgo con algo que ni siquiera fue revisado por un médico real.
Lo que sí te podemos decir, sin documento en mano pero con muchas pistas en camino, es que la salud en San Miguel de Allende ya no es un derecho como te lo quiere vender el michoacano Trejo… es un negocio.
Y como todo negocio en este gobierno, si hay que jugar con tu vida para ganar unos millones, lo van a hacer.
Así que ya me voy, ya me despido… pero nos vemos pronto, cuando tengamos más pruebas, nombres y -si la suerte nos acompaña- hasta las recetas.
Que tengas una excelente semana, y vámonos con una buena melodía que la semana lo amerita. ¡TEQUILAAAAA!








