COLUMNA. ALEJANDRO BUSTAMANTE, EL CONTADOR ‘FANTASMA’ QUE CORRE CUANDO LLEGAN LAS AUDITORÍAS… Y EL SAT

POR MIGUEL ARCÁNGEL

COLUMNA: #TENEMOSQUEHABLAR

contacto: newssanmiguel@gmail.com

 

¡Muy buenos días mis queridos y amados lectores! Como cada lunes, es un gusto estar aquí con ustedes saludándolos desde TrejoLandia: donde la igualdad se discursa… pero no se practica.

Feliz lunes a todos a mis queridos y cada vez más valientes lectores. Ya estamos aquí otra vez, como cada semana, en esta su humilde sección de su todavía más humilde servidor: Miguel Arcángel, cronista de lo que pasa, de lo que se murmura y de lo que a veces ni quieren que se cuente en este pedacito de paraíso llamado San Miguel de Allende… o como ya lo bautizó el pueblo con cariño: TrejoLandia.

Y sí, la semana no trajo mucho ruido… pero lo poquito que trajo venía cargado de pólvora política, perfume de doble discurso y ese toque de cinismo institucional que ya es parte del paisaje urbano, casi como las bugambilias o los turistas con sombrero nuevo que pasean por las callecitas de seguridad “imaginaria” y saqueado, robado, mancillado, pisoteado por un fuereño, migrante que presume sus orígenes purépechas de allá de Michoacán: Mauricio Trejo Pureco y toda su prole.

  • Y fíjate bien en esta foto, que esta foto es mucho de lo que está por venir….😬😬😬😬😬.

SIGAMOS..

Acaba de pasar el Día Internacional de la Mujer, esa fecha que en los discursos oficiales se llena de flores, palabras bonitas y fotos para redes sociales. Pero en la calle, en la marcha y en los testimonios, lo que vimos fue otra cosa: mujeres hablando fuerte, contando historias que incomodan, sacando a la luz lo que muchos prefieren esconder debajo del tapete del palacio municipal.

Historias de violencia, de abuso de poder, DE DEUDORES ALIMENTARIOS (como el director de Patrimonio y el creador de las empresas fachada de Trejo, del qu tambien hablaremos) y de un sistema que todavía se resiste a soltar el viejo manual del machismo institucional.

Porque si uno se pone a revisar el mapa político de TrejoLandia, empieza a notar que la violencia contra las mujeres no es solo un tema de discursos… sino de ejemplos. Y aquí el ejemplo empieza desde arriba, desde el fuereño, migrante, invasor y michoacano de origen, el alcalde Mauricio Trejo Pureco, ese personaje que llegó desde tierras michoacanas prometiendo progreso y terminó entregando algo más cercano a un reality show político pero con muchas cuentas bancarias y muchos millones de pesillos que ya están en la mira…. 👁️👁️.

El propio alcalde priista, que quiso ser de Morena y quiso ser del Verde y quiso ser de otro partido pero tooooodos lo mugrosearon (como dijo el panista Alan Álvarez) y pues ya no le quedó de otra más que buscar el arropo, el cobijo, el ‘salvavidas” del PRI y de otro corrupto de iguales dimensiones como lo es el dirigente del ex partidazo Alejandro “el Alito” Moreno…. se ha descrito a sí mismo con orgullo -palabras suyas, no nuestras- como el purépecha y piel morena que es “buenita persona” (🤣🤣🤣🤣🤣🤣🤣).

Y sí, eso está perfecto. El problema no es de dónde viene la sangre, por muy indígena que se vea (aunque sus ancestros deben estar muertos de vergüenza) … sino qué hace el poder cuando llega a las manos equivocadas.

Porque cuando se habla de violencia contra las mujeres en este gobierno, los expedientes empiezan a salir como palomitas en cine barato. Denuncias por aquí, acusaciones por allá, historias que circulan entre pasillos, oficinas y cafés donde la política local se cocina a fuego lento.

Por ejemplo, el director de Tránsito, Jorge Salas Luna, que según dicen los papeles y los murmullos de oficina, carga con varias denuncias: unas por acoso sexual, otras por hostigamiento laboral. Un currículum que no cabe precisamente en la sección de “servidor público ejemplar”.

Luego aparece en escena el director de Patrimonio, Óscar Sánchez Zavarice, un personaje que parece salido de una tragicomedia administrativa y no es para menos, porque a sus cuestionamientos por desempeño —donde dicen que no da una— se suman historias más personales: denuncias por pensión alimentaria que no llega a los hijos que anda regando por la vida, responsabilidades que se evaporan más rápido que el presupuesto cuando toca justificarlo.

Y no solo eso, al parecer es de los que le gustan las “jovencitas”, más o menos como de la edad de una de sus crías, quienes lo han señalado de mandar su pack y de mostrar sin ropa, con agua cayéndole en su cabeza de chorlito, donde muestra los pectorales más guangos que gelatina sin refrigeración.

Pero aquí es donde la historia se pone más interesante, porque en el ajedrez político de TrejoLandia nadie llega solo.

Dicen los pasillos (y los pasillos casi siempre saben) que la permanencia de este presunto deudor alimentario y enviador de vergonzosos packs,  tiene padrinazgo interno: su ex pareja, Claudia Barragán Méndez, actual Oficial mayor, una michoacana que llegó en la camada de los michoacanos con Trejo; ahijada del apá del michoacano Trejo a quien le encargó que  no la deje sin chamba (por eso fue acusada de aviadora en el primer trienio) y anda tan bien metida en el tema de la corrupción, que hasta es la representante legal de las empresas fachada creadas en el gobierno de Mauricio Trejo Pureco para saquear al pueblo.

Y no, no lo decimos nosotros, lo dice la Auditoría Superior del Estado de Guanajuato, que descubrió que ella y Aldo Alejandro Castillo Sahagún, quien es el escolta, chofer, IBM, mandadero, servil y hoy operador financiero  de las empresas fachada creadas por el gobierno de  Trejo, como PALMESA, fueron quienes hasta compraron 5 autos de lujo como el Porsche Taycan GTS, que apareció uno del mismo año, del mismo color y vigilado por los guarros de Trejo, en el estacionamiento de la Presidencia.

¿Casualidad o causalidad?  ¿TÚ QUÉ DICES?

Y no solo eso, ambos también compraron la Land Rover y la Range Rover que dicen, llevan a la universidad Anáhuac en Querétaro, las hijas del michoacano Trejo, donde estudian sus carreras del futuro.

Así es, esta michoacana, protegida de la familia Trejo y quien tuvo la hija con el enviador de Packs,  al parecer le consiguió la silla administrativa a este personaje que, según el chisme popular, de no ser por la política quizá seguiría vendiendo flores con una ex alumna de la secundaria  o atendiendo la tiendita escolar de la secundaria Leobino Zavala (vaya fichita que tenían en esa escuela!!)

Y así, entre denuncias, compadrazgos, favores y silencios, se construye el peculiar ecosistema de TrejoLandia, donde la meritocracia (Meritocracia es cuando las personas obtienen un puesto, un ascenso o una oportunidad porque se lo ganaron con trabajo, capacidad y resultados) parece más una leyenda urbana que una política pública.

Mientras tanto, afuera, en las calles, las mujeres marchan, gritan, y exigen lo que debería ser lo más básico de cualquier gobierno: respeto, justicia y seguridad.

Pero aquí, en este pequeño reino municipal donde todo parece resolverse con discursos, fotos y promesas recicladas, la igualdad sigue siendo una palabra muy bonita… que todavía no encuentra oficina donde trabajar.

Así que ya saben, queridos lectores: en TrejoLandia la política sigue siendo un espectáculo… y nosotros, como siempre, aquí estamos para contarles la función.

Así que de investigaciones, eventos pedorros estilo Fracasio y los familiares y creador de las empresas fachada en la mira, es justamente de lo hoy: Tenemos Que Hablar:

ALEJANDRO BUSTAMANTE, EL CONTADOR ‘FANTASMA’ QUE CORRE CUANDO LLEGAN LAS AUDITORÍAS… Y EL SAT

Hoy definitivamente no podemos dejar fuera un tema que trae a muchos con la cola entre las patas y principalmente en la forma de buscar tapar la mugre.

Porque primero andan todos regodeandose del robo en despoblado que hacen de su pueblo y luego, como ya los mugroesaron de todos lados, ahora van a buscar el cobijo, el amor, las migajas y lo que queda de dignidad al ex partidazo, liderado por otro corrupto que ha dañado tanto al país: Alejandro “EL Alito” Moreno.

Y es que mire usted, antes de que en la mañanera nuestros amiguitos de News destaparan la olla (esa que ya huele más fuerte que drenaje en temporada de lluvias), en oficinas del SAT, de la Auditoría, del gobierno federal y hasta del gobierno federal, ya se estaban moviendo algunas piezas en el tablero financiero de TrejoLandia. No muchas, pero sí lo suficiente como para que varios empezaran a sudar frío y les sudara el (*) … y no precisamente por el clima de la sierra.

Y es que cuando las últimas dos auditorías empezaron a rascarle a las cuentas del gobierno municipal, esas que han estado bajo la administración del michoacano Mauricio Trejo, hubo quienes entendieron que la fiesta contable estaba llegando a la parte incómoda: cuando alguien prende la luz.

Desde entonces -y más todavía después de la mañanera- varias fichas comenzaron a moverse con prisa, como cucarachas cuando alguien levanta la piedra.

Y en medio de ese tablero hay un personaje que hoy anda trabajando al 200%, casi como si estuviera intentando ordenar un rompecabezas armado con facturas, prestanombres y transferencias que nadie quiere explicar.

Su nombre: Francisco Alejandro Bustamante Ayala.

Sí, ese mismo. El contador oficial no oficial, el operador financiero que prefieren mantener en la sombra, el que, según cuentan varios que lo conocen,  se desliza por las cuentas municipales como víbora entre la hierba.

Porque si algo saben en TrejoLandia es que los reflectores son peligrosos… sobre todo cuando iluminan los números.

Dicen quienes han seguido sus movimientos que Bustamante Ayala no es precisamente un novato en estos menesteres. Al contrario: tiene la experiencia suficiente como para mover dinero de un lado a otro con la misma naturalidad con la que otros mueven fichas de dominó en la cantina.

Incluso hay quienes aseguran que él mismo presume entre conocidos que es quien coordina transferencias hacia cuentas que terminan en destinos muy soleados… fiscalmente hablando. Esos lugares que en los papeles se llaman “paraísos fiscales”, aunque a veces se sienten más como paraísos para desaparecer dinero público.

Y hasta parece que a su tesis, tampoco le hizo caso…

Y mientras eso ocurre, los operadores que antes aparecían en la escena, Aldo Alejandro Castillo Sahagún y la oficial mayor Claudia Barragán Méndez,  parecen haber pasado a la categoría de carne quemada. No porque hayan descubierto la ética, claro. Más bien porque la ineficacia y la torpeza, cuando se combinan con ambición, terminan chamuscando hasta al más protegido.

Así que ahora el contador estrella es Francisco Alejandro Bustamante Ayala, a quien quieren mantener oculto, metido todo el día en la oficina del tesorero Raúl Vallejo Solís, que es tan cómplice de las corruptelas como el mismo michoacano y los fuereños que vinieron a saquear al pueblo con permiso de Trejo, entre ellos la familia y su flotilla de aviadores de los Hermanos Carrillo Espinosa: Humberto Carrillo, Contralor maceta y de peluche del terruño y su bro y la mano que mece la cuña de la corrupción: Christopher Domingo Carrillo Espinosa.  

SIGAMOS….

francisco Alejandro Bustamante Ayala es el mismo que, por cierto, también arrastra sus propios expedientes personales, incluyendo señalamientos que por ahí mencionan problemas con pensiones alimenticias. Pero ya sabe usted cómo funciona esto en la política local: los números personales pueden estar en rojo… mientras los contratos públicos se pintan de verde esperanza.

Y como buen personaje de esta tragicomedia administrativa, el contador egresado de la Universidad Lasallista Benavente en Celaya, también tiene su lado emprendedor y dicen las buenas y malas lenguas, que junto con una persona que es su prestanombres (PORQUE ÉL ES ESPECIALISTA EN ESO) abrió una churrería llamada Porfis o Porfirio, casi esquina con la calle de San Francisco.

Dicen que este negocio es de él, pero que al parecer su actual pareja o amigA, o prestanombres o algo asi, es quien aparece como “propietario”…. pero ya sabemos, este contador sabe que hacer con los nombres y las empresas fachada, incluso con los depósitos en paraísos fiscales como él va presumiendo por la vida.

Los churros que se avienta Bustamente, pretende ser taaaaaan discreto, que a veces parece más decorado que negocio, porque visitas no se ven muchas… pero el local sigue abierto como si el dinero no dependiera precisamente de vender churros.

Detalles, pues. Pequeños misterios de la economía creativa sanmiguelense porque estos lugares son para lavar… trastes, platitos, tazas y hasta las mesas que se ve, ocupa poco la gente ¿no es así señor Bustamante?

Pero lo interesante no es el negocio de los churros que se avienta Francisco Alejandro Bustamante Ayala, lo interesante es la historia detrás del personaje.

Porque Francisco Alejandro Bustamante Ayala ya había aparecido en el radar desde el primer trienio del michoacano (2012-2015). En aquellos años donde las luminarias del municipio se convirtieron en una especie de negocio brillante… pero no precisamente por la luz que daban…. IGUALITO QUE EN ESTOS ÚLTIMOS 2 TRIENIOS.

En ese entonces, Bustamante figuraba quesque de “representante legal” de la empresa Proyectos y Desarrollos EDJOSA, creada en 2014 con un domicilio fiscal que resultó ser más fantasma que empresa.

¿El negocio? Luminarias por más de #33 millones de pesos, Pero no cualquier luminaria. No señor. Luminarias re-selladas, luminarias con calcomanías nuevas SOBRE LAS ORIGINALES y luminarias que parecían recicladas con cariño administrativo.

En otras palabras: el clásico modelo de negocio donde lo viejo se vende como nuevo… y lo público paga como si fuera de lujo.

Y no sólo eso. La empresa EDJOSA representada por el que hoy lava la imagen de las cuentas de las empresas fachada, ofrecía también obra pública, proyectos y otros servicios municipales, exactamente el mismo tipo de esquema que hoy replican otras compañías que orbitan alrededor del gobierno municipal: Palmesa, Proyectos y Construcciones del Pino, VIcssa, Gregory  y varias empresas de seguridad privada creadas de la nada, con representantes que antes vendían tamales, paletas o lo que fuera… hasta que descubrieron el milagro del contrato municipal.

Pero el expediente de Alejandro Bustamante Ayala no termina ahí.

También apareció ligado a Grupo Empresarial Publicitario SMA, otra empresa que consiguió dos contratos para luminarias por más de 20 millones de pesos. Contratos que terminaron investigados, comentados, y finalmente archivados con la clásica magia política mexicana.

Porque en aquel entonces, d icen las malas lenguas, no yo, había conexiones suficientes en el gobierno estatal para que el escándalo se desinflara.

Ya sabe usted: cuando la red de amigos es grande, la justicia suele caminar más lento. Pero como dice el dicho: los expedientes viejos nunca mueren… sólo esperan su turno para volver a aparecer.

Y ahora, con las nuevas auditorías, el nombre de Francisco Alejandro Bustamante Ayala volvió a salir del cajón.

No sólo por las empresas del 2012-2015, no sólo por los contratos, sino porque varias miradas lo señalan como uno de los operadores que mueve los hilos financieros detrás de las empresas fachada.

Y como si el árbol genealógico también formara parte del organigrama municipal, la familia tampoco quedó fuera del juego.

Porque su hermana, Noemí del Carmen Bustamante Ayala, aparece integrada en un Consejo Ciudadano de Seguridadque muchos describen como un organismo más decorativo que operativo.

Un consejo donde conviven representantes que casi nunca se ven en temas de seguridad, pero sí aparecen cuando toca la foto institucional.

Y en ese “comité” más patito que Pato Purific que desinfecta las tazas de baño, ahí están nombres como Fernando Balderas, un empresario que dicen, ya tiene varios problemas financieros para mantener el Instituto Samiguelense, tanto que hay maestros a los que tarda en darle su sueldo; también está Gerardo Cervantes Matehuala, el director del Rastro que acaba de clausurar la CONAGUA  y a su vez es carnicero y ex esposo de la ex directora del Instituto de la mujer, Rossana Patlán, a la que despidieron porque fue señalada de golpear a las mujeres del IMAM (🤣🤣🤣🤣).

También encontramos al servil empresario de Trejolandia, Francisco Aguirre Dávalos, el de un restaurante ubicado en la esquina de Canal y Hernandéz Macías (para que sepas) un eterno integrante de los restauranteros que no hace nada por el gremio, más que mascar la bota del michoacano y eso si, parece que lo hace muy bien.

Y como ves, este consejo “patito de seguridad”,  ha resultado más cercanos al poder municipal que a la ciudadanía que dicen representar.

Así que sí. En TrejoLandia, el chiste a veces se cuenta solo Porque mientras unos venden discursos de transparencia,
otros corren para acomodar los números, y algunos más aparecen en consejos ciudadanos que nadie recuerda haber visto trabajando.

Pero si algo queda claro en este tablero político es que hay un operador que hoy anda trabajando horas extra.No para mejorar la administración. No para resolver problemas públicos, sino. según dicen quienes siguen la pista, para intentar ordenar un desastre contable que ya empezó a oler demasiado fuerte a hediondez.

Y si las auditorías siguen avanzando, si las investigaciones no se quedan dormidas, y si alguien decide seguir el rastro del dinero… Quizá pronto más nombres empiecen a aparecer en esta historia.

Porque cuando el dinero camina tanto… siempre termina dejando huellas, y aquí, mis queridos lectores, no nos vamos a cansar de repetirlo.

 

CRÓNICA DE DESPEDIDA: CUANDO TREJOLANDIA EMPIEZA A HACER RUIDO EN LOS BANCOS

Bueno… ahora sí.Ya me voy, ya me despido, pero no sin antes dejarte otro capítulo de esta telenovela administrativa llamada TrejoLandia, donde cada semana aparece un personaje nuevo… y casi siempre con cuentas bancarias más activas que las calles del municipio.

Porque dicen los que conocen bien al michoacano Mauricio Trejo, que esta vez decidió cambiar la estrategia del negocio. Ya no como antes, cuando las empresas fachada se armaban con jardineros, albañiles, compadres improvisados o cualquier cristiano que pasara por la banqueta dispuesto a prestar su nombre por un contrato municipal.

No señor. Ahora la operación, según cuentan las malas lenguas que a veces resultan ser las más informadas,  se volvió más familiar. Más hogareña. Más de confianza. Porque si algo tiene la familia… es que difícilmente te denuncia en la sobremesa y aquí entra a escena un nombre que ya empieza a sonar con más frecuencia: Renata Trejo y su esposo Nachito.

Sí, la misma que te dije que observaras en aquella fotografía del principio: Renata Trejo, hija de Manuel Trejo, hermano del michoacano alcalde con octavo de purépecha y orgulloso de morena piel: Mauricio Trejo Pureco.

Aquí en la foto, de cabello lacio, faldilla de olanes, moño negro al pecho estilo ánime japonesa de Sailor Moon y zapatilla negra con moñote blanco, es Renatita, la sobrina de Trejo y la representante legal de los negocios “familiares”, mientras que el de los tenis manchados, con el saco azul y el pantalón negro, es Nachito, el marido de Renatita.

De Manuel, por cierto, esperamos sinceramente que ya se encuentre mejor de salud, luego de haber pasado por una clínica más o menos en los mismos tiempos en que  la hermana de la Secretaria del Ayuntamiento, Laura González, fue internada en una clínica de rehabilitación.

Pero volvamos a la historia.

Resulta que Renata Trejo y su esposo Nachito, aparecen en el tablero como operadores de varios de los negocios que orbitan alrededor de la familia Trejo. Y cuando decimos negocios, hablamos de negocios de verdad.

Por ejemplo:

  • La agencia de autos BYD que están construyendo frente a City Market, sin ningún permiso, pero con todos los privilegios, es de la familia de Renatita y Nachito.
  • El edificio donde se encuentra La Sala de Despacho y el  antro República, son del alcalde y michoacano Mauricio Trejo, pero lo administra esta linda familia.
  • Y hasta dicen que el botanero rascualón, de la esquina de Hernández Macías, tambien propiedad de la familia del michoacano Trejo, está en manos de Renatita y su michoacano marido.

Todo muy familiar. Muy empresarial. Muy próspero… para ser San Miguel de Allende.

Y según quienes siguen la pista del dinero, Renata y Nachito serían quienes operan varios de los movimientos financieros que nacen de ese ecosistema empresarial tan generoso. Porque el dinero, dicen,  fluye y fluye bonito, tanto que SON MILLONES Y MILLONES Y MILLONES DE PESOS los que mueve este matrimonio juvenil y familiar.

Y no solo eso, el papá en rehabilitación, Manuelito Trejo Pureco, también está a cargo de dos o tres de los negocios “familiares” y por abrieron cuentas y cuentas en bancos como Inbursa, Banbajio y otros más que dicen,  constantemente están cayendo y cayendo y cayendo millones y millones y millones de pesos.

Y cuando decimos millones son MILLONES que ya las instituciones bancarias comenzaron a ver que no era pera tanto el negocio como para los millones generados y hace unos días, dijeron que algunos de ellos fueron a tratar de abrir otra cuenta bancaria y les dijeron que YA NO PUEDEN ABRIR MÁS, porque al parecer, las cuentas, ya están siendo vistas por la Comisión nacional Bancaria y otras instituciones más.

Y no, no es porque sean muy curiosos, claro… sino porque cuando las cuentas empiezan a multiplicarse más rápido que los puestos del municipio, alguien termina preguntando:

“¿Y este dinero… de dónde viene?”

Dicen las malas lenguas, esas que siempre se enteran primero,  que en algunos bancos ya les habrían puesto un pequeño alto a la familia.

Algo así como: “Señores… ya no más cuentas por ahora.” Porque cuando los movimientos financieros superan por mucho lo que producen los negocios “visibles” y las alarmas bancarias empiezan a sonar. Y cuando suenan… ya sabe quién escucha, sobre todo si son esos organismos que de repente se vuelven muy curiosos con los números.

Pero el asunto no termina ahí. Porque otro nombre que también empezó a aparecer en esta historia es el del compadre del michoacano:  Carlos Adrián Martínez López, junto con su esposa Leonor Torres Villarreal.

Un matrimonio feliz. Próspero. Y aparentemente bendecido financieramente. Porque dicen que después de que se bautizaron el chiquito o chiquita los Trejo y el compadre Carlos,… las bendiciones económicas también llegaron.

Y vaya que llegaron. Empresas como:

Mototécnica S.A. de C.V.
LTV Servicios Especializados y Comercializadora y otras más que aparecen como proveedoras municipales.

Pero también, según se comenta en los pasillos donde se revisan cuentas bancarias, ya habrían recibido la sugerencia amable de no abrir más (imagínate cuánto está entrando a sus negocios!!!), porque al parecer eran demasiadas cuentas… con demasiado dinero… y con explicaciones muy chiquitas.

Así que ahora las cuentas de estos personajes también estarían bajo revisión, tanto por la Comisión Nacional Bancaria como por el SAT.

Mientras tanto, en el municipio… Las calles siguen hechas pedazos. La basura aparece por todos lados. Las obras brillan por su ausencia. Y la nueva empresa recolectora GISA, vinculada con constructoras cercanas al es gobierno del corruptazo panista Diego Sinhué, sigue haciendo un servicio que muchos dicen parece más un negocio redondo.

Pero bueno. Así funciona TrejoLandia. Un lugar donde los contratos florecen, los negocios familiares crecen, y las cuentas bancarias se multiplican como conejos en primavera.

Aunque últimamente… algo empezó a moverse. Porque después de la mañanera, después de las auditorías, después de los señalamientos públicos… parece que los bancos también empezaron a hacer preguntas.

Y ya sabe usted lo que dice el viejo refrán del pueblo: Cuando el río suena… es porque alguien está moviendo el dinero río arriba.

Ahora sí. Yo ya me voy, ya me despido, con una melodía de fondo y una pequeña advertencia para los habitantes de TrejoLandia:

Esta historia no se acaba aquí. De hecho… apenas está empezando.

Que pases un excelente lunes:

 

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