REDACCIÓN | NEWS
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SAN MIGUEL DE ALLENDE.- Durante casi dos días seguidos, vecinos del callejón del Tigre, en la colonia Allende, escucharon estallidos constantes. No eran ‘cuetes’ comunes. Era el llamado “Cara de Diablo”, una pirotecnia altamente peligrosa, de venta clandestina, cuya potencia -según corporaciones de auxilio- multiplica por cuatro la de un petardo regular.
El ruido terminó en tragedia: el perrito Rocky, un boxer que generalmente vivía en la calle y era alimentado mayormente por sus vecinos, murió presuntamente cuando uno de estos artefactos le explotó en el hocico, luego de que supuestamente un grupo de niños, observados por adultos que sonreían, se lo dieron como si fuera un premio.
Niños de la colonia Allende matan a perrito al ponerle un cuete en su hocico
¿Quiénes tronaban los cuetes? Eran un grupo de niños de entre 10 y 7 años de edad, acompañados por su hermanita de apenas 2 años, que -según testimonios vecinales- niños que al parecer pasan gran parte del día solos y en la calle, pues sus padres están fuera de casa por largas jornadas y poco se les ve en casa.
La vivienda de estos niños acusados de ponerle el “cuete” en el hocico de Rocky, el perrito boxer del callejón del Tigre, es humilde, con lo básico; en una parte no hay rejas ni paredes, y la falta de supervisión de un adulto es evidente, dicen quienes viven alrededor.

La precariedad no frenó el acceso a la pirotecnia. Al contrario: la obtuvieron sin control ni vigilancia adulta y con autoridades que a través de la corrupción, permitieron que la gente la vendiera sin control, sin permisos y a quien sea, incluidos a niños de menos de 10 años.
Vecinos aseguran que pidieron reiteradamente a los niños que dejaran de tronar ‘cuetes”; no hubo caso. La “cuetiza” siguió por horas y se convirtió en 2 días constantes… y hubo consecuencias: además de la muerte de Rocky, un auto resultó con el vidrio roto y la carrocería dañada por la potencia de los estallidos que genera el cuete “Cara de Diablo”.
Vivir ahí se volvió un riesgo constante donde los niños de 10, 7 y su hermanita de 2 años de edad, parece que crecen solos, siempre se les ve en la calle, van y vienen solitos a la escuela y nunca se les ve acompañados de sus padres. En el callejón del Tigre hay algo más que la maldad de poner un cuete en el hocico del perrito Rocky: hay abandono de niños y falta de atención.

El callejón del Tigre. Foto sacada de Google maps.
🔥 ¿Qué es el “Cara de Diablo”?
Autoridades y rescatistas lo describen como un explosivo ilegal, de forma triangular negra, con una sonrisa y cuernosque le dan el nombre. No es juguete. Es un artefacto de alto riesgo que no debería estar en manos de menores. Aun así, llega a las calles. Vecinos cuestionan:
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¿Quién se los vende a los niños?
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¿Por qué se permite su venta sin control?
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¿Dónde están Protección Civil, Servicios Públicos, Mercados y la Policía Municipal?
Según relatan a NEWS, los menores colocaban los cuetes bajo botes de aluminio y los hacían estallar. Lo que para ellos era “diversión”, para el barrio se volvió un arma letal.

📣 La versión en redes
Tras el escándalo, familiares de los menores intentaron justificar lo ocurrido en redes sociales. Una mujer que se identificó como Natt Hernández, presunta familiar de la familia de los niños que todo el día están en la calle, que tuvieron acceso sin control a la pirotecnia y que andan casi todo el día solos en la calle, escribió:
“Asta la pinche cremación se les va a pagar ya no sten mmndo” (sic).

Con esas palabras —y faltas de ortografía incluidas— se intentó reducir el hecho a un “accidente”, bajo la versión de que Rocky “agarró el cuete”.
Sin embargo, ese día, gente de la calle ese día de los hechos fue por la policía para que tomaran datos del hecho, de cómo había sido asesinado su el caso se hizo público. Hoy, dicen vecinos, se pretende cerrar el tema con el pago de la incineración y la promesa de dar “otro perro” a quienes dicen ser dueños, a pesar de que los vecinos veían a Rocky la mayor parte del tiempo en la calle, sin supervisión.
* Lo que queda sobre la mesa
Este caso expone varias fallas graves:
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Falta de supervisión de menores -incluida una niña de 2 años- que pasan el día solos en la calle.
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Venta clandestina de pirotecnia peligrosísima a niños.
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Inacción municipal frente a un riesgo conocido por la comunidad.
- Asesinato de un perrito que mayormente vivía en la calle.
Rocky murió de forma violenta. Y mientras se discute su muerte y se echan la bolita los acusados de asesinato, los que denunciaron el hecho y luego recularon, los que pagaron una incineración que nadie ha visto y llevar un perrito más para compensar al muerto , la pregunta central sigue sin respuesta:
¿Quién permite que un explosivo como el “Cara de Diablo” llegue a manos de niños en San Miguel de Allende?
🕯️ Justicia para Rocky. Control real a la pirotecnia. Responsabilidad adulta ya.
