¡Ni los millones los salvaron! Clausuran obras del Hotel Waldorf Astoria por ruidoso y trasnochador

REDACCIÓN | NEWS

newssanmiguel@gamil.com

 

SAN MIGUEL DE ALLENDE.- Dicen que los vecinos de la colonia Guadiana se cansaron de las construcciones a deshoras y del ruido durante las madrugadas que salía de la obra de construcción del millonario proyecto del Hotel Waldorf Astoria, ubicado en el Cardo, ubicado justo al lado del hotel del suspirante a una candidatura, Fernando Balderas.

Fue entonces por el ruidero y andar de desvelados, que el gobierno municipal terminó colocando sellos de clausura al megaproyecto hotelero que dicen le andan metiendo por ahí de los 200 millones de dólares.

Pues ni  el lujo, ni las grandes inversiones, ni el nombre internacional del Waldorf Astoria, ni la “manita” que le andaban echando al presuntamente llevar empleados y maquinaria del municipio, evitaron que las autoridades municipales le pusieran un alto a su construcción.

Y si, fue durante la madrugada del miércoles 7 de octubre, que las obras del complejo hotelero fueron clausuradas, luego de andar haciendo chamba  fuera de los horarios permitidos… y dicen los del gobierno municipal, ya tenían semanas haciéndose como que “nadie los veía” pero todos lo escuchaban.

Y es que mientras unos construían lo que promete convertirse en uno de los hoteles más exclusivos de San Miguel de Allende, otros simplemente querían dormir.

Los vecinos denunciaron que las cuadrillas continuaban trabajando durante la noche y madrugada, generando ruido excesivo y afectando la tranquilidad de quienes viven alrededor de esta gigantesca construcción ubicada en la zona de El Cardo.

La paciencia se agotó y las quejas llegaron hasta las autoridades municipales, que finalmente intervinieron para suspender las actividades.

PROYECTO CARO… PERO RUIDOSO

El Waldorf Astoria no es precisamente una construcción pequeña. Se trata de un desarrollo turístico de aproximadamente 200 millones de dólares, que contempla 120 habitaciones, 24 residencias privadas, gimnasio, spa, terrazas con albercas, galería de arte, tres restaurantes, dos bares, cafetería y hasta una tienda de artesanías.

La construcción comenzó en julio de 2024 y desde entonces ha llamado la atención por sus dimensiones y la presencia de hasta tres grúas trabajando simultáneamente. Sin embargo, el proyecto también acumula retrasos importantes: inicialmente se contemplaba concluirlo a principios de 2025 y ahora su terminación se proyecta para octubre de 2027.

La clausura fue ejecutada por personal municipal, que colocó sellos oficiales de “Obra Clausurada”, con advertencias sobre las consecuencias legales de quebrantarlos, incluidas penas de prisión y multas previstas en los avisos.

Aunque la inversión representa una apuesta importante para el turismo de lujo en San Miguel de Allende, el conflicto vuelve a poner sobre la mesa una pregunta que acompaña al crecimiento inmobiliario de la ciudad: ¿hasta dónde puede avanzar el desarrollo turístico sin afectar la calidad de vida de quienes ya habitan estos barrios?

Por ahora, las obras permanecen sujetas a la clausura anunciada y su reanudación dependerá de que la desarrolladora atienda los requerimientos de las autoridades.

Porque una cosa es construir un hotel de cinco estrellas y otra muy distinta pretender que todo el vecindario tenga que pasar las noches escuchando maquinaria.

El lujo puede costar 200 millones de dólares, pero el derecho de los vecinos a descansar no debería tener precio.

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